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MANUEL GARUZ SUILS; MANOLÉ DE GUL

MANUEL GARUZ SUILS, MANOLÉ DE CASA GUL, UN MANANTIAL INAGOTALBE DE OPTIMISMO Y BUEN HUMOR

Notas sobre mis conversaciones con Manolé de Gul. Año 2014
Publicado en el Libé de las Fiestas de La Puebla de Castro del año 2014.
Fotografías de Manolé de Gul y otras referenciadas a su autor.
Autor del artículo: Pedro Bardají Suarez

Manuel Garuz Suils ''Manolé de Gul''

 
 INDICE
  1. Introducción
  2. Nacimiento y Familias de Origen 
  3. Niñez y Adolescencia. La Guerra Civil y la Post Guerra
  4. Los primeros trabajos fuera de casa 
  5. Falangista con 22 años 
  6. Al frente de Casa Collada, la Casa Industrial 
  7. Muere su madre y sale a correr mundo
  8. Funda su propia familia






Para escuchar la entrevista completa, leída por Miryam Miguélez Fernández, clicar sobre el signo del triángulo del reproductor siguiente:





  1 - INTRODUCCIÓN

Hay personas superdotadas en lo intelectual y Manolé lo es en lo emocional. Su capacidad de encajar los golpes de la vida, de levantarse tras un fracaso, recuerda al junco que se inclina pero no se rompe, al ave fénix que renace de sus cenizas. La propia enfermedad, las decepciones en las relaciones personales, la muerte de seres queridos, los fracasos empresariales, no le parten ni le detienen, renace con más ganas, con un nuevo proyecto rebosante de ilusión contagiando a quien se le acerca. Hoy en día, ante las contrariedades, Manolé se dice a sí mismo: “¡¿Que es esto para ti, un mocetón de 80 años?!”.

Defensor de su pueblo y de las tradiciones, lector inquieto, socialmente siempre dispuesto a colaborar en actos comunitarios, con una sonrisa y palabra amable para todos, trabajador sin límite, emprendedor empedernido y amante de la fiesta y de la juerga como el que más

Se sabe el nombre de todos los críos del pueblo, lo ha hecho siempre, les bromea, juega con ellos y los sube al Land Rover descapotable para darles una vuelta por el pueblo, acelerando y frenando sorpresivamente, como en una atracción de feria, para disfrute y algarabía de la chiquillería.

Los recién llegados al pueblo o a la urbanización, ya sean de otras regiones o del extranjero, han encontrado en Manolé el vínculo familiar que les ha ayudado a integrarse. Les ha visto llegar, les ha acogido, asesorado, conectado con personas y recursos. Y si necesitaban leña, si fiemo para el huerto, si un remolque para transportar escombros…, ahí encontraban dispuesto a Manolé.

Popular como un artista de cine, por donde pasa es aclamado, “¡Manolé, Manolé…!”, si te descuidas es él quien llega sonriendo a saludarte, “¡Hola amigo, cómo estás, cuanto me alegro de verte…¡” Trata con igual naturalidad y respeto a los personajes de relieve como a los más humildes. Con esa misma naturalidad reconoce los méritos ajenos y los manifiesta verbalmente. 

Para las mujeres tiene el piropo a punto, fino, halagador, si hay un grupo de ellas, a cada una le llega el suyo y todas contentas con la lluvia de flores.

Corpus Christi en La puebla de Castro, año 2011. Nº1 Manuel Garuz Suils ‘’Manolé de Gul’’, Nº2 Juan José Moliner Burrel, Nº3 Nuria Suarez Arnal, Nº4 José Francisco Soriano Rausa, Nº5 Mosén José Mairal Villellas, Nº6 Francisco Bruballa Angusto, Nº7 Manuel Guillén Más de Casa del Pastoré, Nº8 Marta Viñuales, Nº9 Pedro Bardají Suarez, Nº 10 María Pérez Pérez, Nº 11 María Isabel Senz Laencunetra y Nº 12 Joaquín Baldellou Zaidín. Autor de la foto: Miryam Miguelez Fernandez.

En misa igual hace de sacristán que de monaguillo; cuando pasa la bandeja, discretamente te hace sentir que se alegra de verte. En los actos culturales, en las verbenas, en las comidas populares (Romería de Castro, foguera y subasta de San Antonio, fiestas del pueblo…) ahí está Manolé, a pie de obra, colaborando, sirviendo y disfrutando del acto, del encuentro y del folclore.

Gran conversador y contador de historias con las que mantiene viva la memoria de nuestros antepasados. A su lado pasas de lo mundano a lo divino, de la visión localista a la universal, aliñando sus narraciones con una pizca de sal y picardía. Es un hombre espiritual, lee mucho y reflexiona. Ahora anda en temas de higienismo, producción agrícola ecológica y alimentación sana. 

En los negocios, el entusiasmo genuino que le caracteriza le ha jugado más de una mala pasada. Tanta fuerza idealista, focalizar el resultado exitoso minimizando los riesgos le ha hecho tropezar. Tropezar, pero no renunciar, porque de los fracasos Manolé renace con altura de miras, aventurándose ilusionado a un nuevo proyecto.

Manuel Garuz Suiles en la puerta de su Chalet de Graus. Año 2014. Autor de la foto: Pedro Bardaji Suarez.

Manolé de Gul es un hombre vitalista en toda la extensión del término; sabe disfrutar de la vida. Ahora vive en un chalet de lujo en Graus, rodeado de confort, pero se sentía igual o más feliz cuando habitaba en su vieja granja, junto al puente “El Pino”, con vistas al pantano de Barasona, austero como un ermitaño. 


2 - NACIMIENTO Y FAMILIAS DE ORIGEN

Nacio el 15 de diciembre de 1933 en Casa Gul y fue bautizado con el nombre de Víctor Manuel. Su madre, Felicidad Suils Carmen, de Casa Collada, vino a casarse a Casa Gul. Era la mayor de los 5 hijos (Felicidad, Matilde, Santiago, José y Juan) que tuvieron el matrimonio Matilde Carmen Olivera (natural de Casa Manonsanz de Salas Bajas) y Jose Suils Gros (hijo de María Gros Subias y de Jose Suils Angusto “el republicano” natural de Liri).


José Suils Gros (abuelo materno de Manolé) cantaba en el Coro de la Iglesia con voz recia de barítono, junto a Manuel Más de Casa Pocino, acompañados al órgano por José María Mur Almeida de Casa Juan Antonio. José Suils, hombre de derechas, recto, de firmes valores católicos, que amonestaba al Sacerdote si flexibilizaba sus costumbres y no tenía reparo en ponerlo en conocimiento del Señor Obispo, permitió que su hija mayor Felicidad se casara con Manuel Garuz Asin, un rojo. Así eran las cosas en La Puebla de Castro antes de la Guerra Civil. José Suils fue miembro de La Fraternidad Pueblense y su padre, tesorero, su futuro consuegro Manuel Garuz Torres también era miembro de la Fraternidad y el padre de éste, Manuel Garuz Palacín, ocupo los cargos de Presidente y Secretario de la misma. Por encima de las ideologías, del bien personal, la Fraternidad hacia posible el respeto, la concordia, la hermandad, la búsqueda del beneficio común “el pueblo unido por el bien del pueblo”.  Felicidad y Manuel se querían y se respetó su amor.

El día 1 de Abril de 1933 fue un día grande en Casa Gul, celebraron la boda conjunta de los dos hijos de la casa, Manuel y Alegria Garuz Asín. Felicidad, madre de Manolé, vino a quedarse, se casaba con el hijo mayor, el heredero. Alegría contrajo matrimonio con José Nacenta Castarlenas de Casa Escanilla, apodado “rosichón” o “el ros” por ser pelirrojo; tras una temporada llevando el Bar de Casa Collada terminaron viviendo en la casa rebautizada como Casa el Ros donde regentaron el legendario “Café del Ros”; tuvieron tres hijos, Alegrieta, Pepito y Esther. 


Familia Nacenta–Garuz, año 1953. Nº1 Alegría Garuz Asín junto a su marido Nº2 José Nacenta Castarlenas ‘’El Ros’, y sus tres hijos, Nº 3 Alegría Nacenta Garuz, Nº4 Pepito Nacenta Garuz, y Nº5 Esther Nacenta Garuz; y el coche BERKELEY de Jean Unholz, novio de la Nº3 Alegrieta, Jean es quien saca la foto. En el banco de Casa Nasarre, Nº6 Kikón de Casa Martín Peña, y Nº7 Antonio Espuña, el padre de María del Cafetero. Foto facilitada por Casa Gul.

Al nacer, Manolé encontró en Casa Gul a cuatro personas, sus padres (Felicidad y Manuel) y sus abuelos paternos (”Yaya María” y “Yayo Manuel”). 

Felicidad Suils, su madre, muy querida en el pueblo, ejercía de enfermera, ponía inyecciones y ventosas. Manuel Garuz, su padre, un mozo de gran presencia y fortaleza física, trabajador y de firmes convicciones políticas de izquierdas. María Asín Vidal (“Yaya María”), su abuela paterna, natural de Casa del Zapatero, muy instruida y muy espiritual, había estado en Francia; junto con su hermana Antonieta introdujeron el Espiritismo en La Puebla de Castro, las sesiones las practicaban en Casa Gul.

María Asín Vidal ”Yaya María”, era la mediana de tres hermanos. El mayor, Manuel Asín Vidal (Manolón del Zapatero) fue sacristán de la Puebla, un virtuoso con los toques de campanas, dicen que las hacía bailar, emigró a la Argentina donde dirigió las bodegas Arizú Godoy Cruz en Mendoza. La pequeña, Antonieta Asín Vidal, casó con Ramón Sopena Sanmartín, padres de dos hijas, Guadalupe y Antonieta (Guadalupe casó con Pedro Areste Mercadé y tuvieron 2 hijos, Ramón y Pepi; Antonieta casó con Manuel Cobos Alba y tuvieron un hijo, Manuel).

Yaya María” estuvo casada con Manuel Garuz Torres quien falleció a los pocos días de haber nacido su nieto Manolé. Fue un héroe de la guerra de Cuba al que en agradecimiento por sus servicios, en el año 1901, le nombraron primer guardiacequiero del canal de Aragón y Cataluña (este honor lo recibió también el Señor Juan de Casa Giral y Manuel Menal de Casa Menal).

Canal de Aragón y Cataluña en los primeros tramos de su construcción.

Como “Yaya María” sabía leer muy bien la contrataban en Casa el Cirujano para amenizar su negocio de comprar y partir almendras. Leía en voz alta el libro de “Las mil y una noches” al grupo de 20 mujeres que trabajaban triando almendras. Un día, una de las mujeres, intentando coger buen sitio al lado de la lectora, saltó por encima de las argaderas que tapaban el cubo y cayó accidentalmente dentro. La pudo salvar Gregorio Salamero Raso de Casa Romeu, que aguantaba mucho el tufo, pudieron encontrarlo en casa, llegó corriendo, bajó al cubo y la sacó viva.

Volvamos al momento del nacimiento, Manolé nació sietemesino, para sacarlo adelante, su abuela María y su madre Felicidad diseñaron una incubadora casera, se trataba de un cajón de madera, forrado de lana de ganado, donde colocaban al recién nacido, como a un “pollé”, flanqueado por dos botellas de agua caliente cubiertas de tela de pana para dar calor sin quemar, tapando la caja con una tela de alambre para protegerlo de los ataques del gato y próximo al calor del fuego.

Pasados los primeros meses críticos, Manolé se convirtió en un tragón. Creció rápido y sano. Fue un niño despierto, inquieto. A los 4 años vino a hacerle compañía su sonrosada hermanita Amelia

3 - NIÑEZ Y ADOLESCENCIA. LA GUERRA CIVIL Y LAS POST GUERRA.

Estalló la Guerra Civil. Tres hombres de la familia marcharon al frente rojo, Manuel Garuz Asín, su cuñado José Nacenta Castarlenas y su primo Pedro Areste Mercadé (Pedro del Zapatero). 

Manuel Garuz, padre de Manolé, pasó por el frente de Madrid y Valencia. Al terminar la guerra, sabedor de que no había matado a nadie ni podían implicarle en la persecución de los curas y el fusilamiento del canónigo de La Puebla, creyó que no sufriría represalias. Solo llegar al pueblo fue denunciado por varios vecinos de derechas. Los valores de concordia, de respeto al diferente, con los que La Fraternidad Pueblense impregnaba la convivencia diaria fueron abrasados y olvidados al paso de la Guerra Civil. Manuel fue detenido y encarcelado en “Las Capuchinas” de Barbastro. Fue condenado a muerte. La intercesión de su suegro José Suils unido a otros informes favorables sirvieron para conmutarle la pena final a 3 años y medio que cumplió en dicha cárcel. Las desgracias se sucedieron. Detuvieron y encarcelaron también a “Yaya María”

Convento de Las Capuchinas de Barbastro. Foto publicada en el Blog de Daniel Valles Turmo:
 http://caminosdebarbastro.blogspot.com.es/2014/01/barbastro-1779.html

Felicidad, madre de Manolé, bajaba todas las semanas a visitar a su marido y a su suegra. En una de estas visitas, Manuel le entregó unos papeles para hacerlos llegar a los familiares de un compañero preso que iban a fusilar. Fue registrada a la salida, le encontraron los papeles y la acusaron de espionajes, encerrándola en la cárcel de “Las Clarisas”, donde estaba su suegra María Asin. Aquel día las horas iban pasando y Manolé, desamparado, no entendía por qué su madre no regresaba, “¡¿Dónde está mamá... dónde está mamá…?!” Felicidad tardó 7 meses y medio en volver a casa, una eternidad para la percepción del tiempo en la mente de un niño. Sin padres, sin abuela, los niños Manolé y Amelia fueron acogidos por los abuelos maternos en Casa Collada. A pesar del amor infinito que recibían, Manolé pasó muchas noches llorando sin consuelo.  Cuando correteaba por las calles con su fiel perro llamado “Noble” y veía a un adulto que consideraba sospechoso, le decía al animal “¡corre Noble, uno de derechas, hay que esconderse!” y escapan los dos. 

Plaza Mayor y Calle Mayor de La Puebla de Castro. Años 50. Autores de la foto: Antonio Pascual Labarta e Ismael Pascual Torres. Publicada con autorización de la DPH.

Con 6 años una imprudencia, un accidente doméstico, casi le cuesta la vida. Bebió de un porrón al alcance de su mano sin saber que contenía sosa para limpiarlo de posos. Por suerte paró antes de que el líquido llegara al estómago. Los gritos de dolor, le abrasaba la garganta, llegaron hasta la vecina Casa del Cirujano, alertando al médico D. Simeón Mozota Roldán que le practicó los primeros auxilios. La sosa le quemó el esófago dejándole unas lesiones de por vida que le han ocasionado más de un susto y el tener que ir corriendo a urgencias por atragantamiento.

Matacía en Casa Juan Domingo (Chandomingo) en la Calle General Valdés. En la esquina superior izquierda aparece ‘’Yaya María’’ (María Asín Vidal) asomada al balcón de Casa Gul.  Foto facilitada por Francisco Cama Obis de Casa Juan Domingo.

Por fin llegó el día en que su padre salió de la cárcel. Manuel Garuz Asín entró en Casa Gul como si fuera ayer, con la extraña sensación de no haber pasado el tiempo. Subió hasta la cocina y allí encontró a su hijita Amelia, agachada junto a un puchero de 5 litros que él mismo recordaba haber reforzado por fuera con alambre para que no lo reventara el fuego; estaba probando con una cuchara de madera las sopas hervidas con ajo que ya cocidas se habían apartado sobre la ceniza, lejos de las llamas. La niña Amelia levantó la cabeza y no reconoció a aquel hombre, los años pasados en el frente y en la cárcel lo habían convertido en un desconocido para ella. La niña gritó, “¡Tú que fas aquí… sale de esta casa!” Manuel, inmóvil, la miraba, el alma se le cayó a los pies, las lágrimas empezaron a salir una tras otra de sus ojos, no podía parar de llorar, sentía de golpe la injusticia, el sin sentido, el dolor de los años robados. Lloraba por lo vivido, lloraba de impotencia, de rabia, lloraba mientras su hija le seguía diciendo “¡Sal de esta casa, tú no eres de aquí!”.

Carbonera. Foto de Eugenio Monesma publicada  en el
libro labores tradiciona​les de Aragón editato por la DGA
Había que levantar de nuevo Casa Gul. Manolé a las ordenes de su padre y codo a codo con él plantaron 700 almendreras, ampliaron el ganado y llevaron dos carboneras en Repardinas. Produjeron 12.000 Kg. de carbón. Lo carreaban con dos burros, el propio, llamado “Simón” y “Murillo”, prestado por su tío Borbón mediante el llamado “torna juntas” o “torna jornales”, un día te dejo yo la caballería y otro me la dejas tú, con la picaresca de que a veces al tuyo le doy menos pienso que al mío. Cargaban 80 kilos a cada lado del burro. Con el tiempo pudieron comprar otro burro, le llamaron “Moro”, costó 6.000 pesetas.

Por mediación del Alcalde Cemeli dieron trabajo a Manuel Garuz Asín en la Central, como encargado de llevar el suministro a los ingenieros de las obras que residían en la Casa Alta de la Central, casa en la que había nacido el propio Manuel cuando su padre fue nombrado Guardiacequiero del Canal en el año 1901 y habitó con su mujer en la misma. En una de las entregas de suministro, a pocos pasos de la Casa Alta, le salieron al paso un grupo de 8 ó 10 maquis, armados hasta los dientes. Manuel les dijo que entendía y compartía su causa pero acababa de salir de la cárcel y ayudarles supondría nuevas represalias contra él y su familia. Se le quedaron cuantos alimentos y bebidas llevaba. Los ingenieros denunciaron lo ocurrido en la Comandancia de La Puebla.

Camino de servicio y voladizos utilizados primero durante la construcción del Canal de Aragón y Cataluña y posteriormente durante la construcción de los Túneles  de la carretera de La Central.

Contextualicemos este hecho. En octubre de 1944 varios miles de guerrilleros veteranos de la Guerra Civil Española y de la Resistencia Francesa, reclutados en Foix y en Toulous, Francia, y dirigidos por el Coronel Vicente López Tovar, iniciaron la denominada “Operación Reconquista de España”; consistía en una serie de ataques por toda la frontera Pirenaica (Navarra, Huesca y Lérida) y un ataque principal por el Valle de Arán. Pensaban que con las primeras victorias lograrían la desmoralización del Régimen, un levantamiento popular y el apoyo de potencias aliadas invadiendo y aniquilando al Régimen Franquista. La invasión fracasó. Numerosas partidas de guerrilleros quedaron diseminadas por el Pirineo. La respuesta Franquista fue contundente, había que terminar con estos focos de maquis. En cumplimiento de la misión, más de 2.000 soldados se desplazaron y acamparon entre Estadilla, Graus y La Puebla.

Maquis en el Pirineo
En concreto, en La Puebla de Castro apostaron 4 Compañías de 200 soldados cada una, en total 800 militares. Una compañía de moros acampó en la Iglesia Santa María, la segunda también de moros, en la Era Andrés, la tercera en la Era Juan Antonio entorno a una cabana muy grande, y la cuarta entre la Era Baldellau y la Era Collada. Los mandaba un Comandante con el puesto de mando en el Chalé. A raíz del suceso narrado en la Casa Alta de la Central, los militares hicieron una meticulosa batida por la Sierra del Mon, partieron desde tres puntos y peinaron toda la zona. Cogieron 5 maquis vivos y los fusilaron en el cementerio de La Puebla. Los enterraron en fosa sin identificar. Todavía se aprecian en la pared del cementerio la marca de los balazos. A sus pies aparecen depositadas, de cuando en cuando, 5 flores anónimas.

Documento obtenido en el archivo del Cuartel Militar del Bruc (Barcelona) en el que deja constancia de la muerte de 5 maquis a los que se dio sepultura en el Cementerio de La Puebla de Castro. Documento publicado por http://iuestadilla.blogspot.com.es/2013/10/visita-las-trincheras-del-cinca.html

Retomemos la adolescencia de Manolé, tenía 13 años cuando su padre enfermó de “fiebres maltas” (brucelosis). Siete meses guardó cama. Dicen que no hay mejor maestro que la necesidad. Manolé tuvo que ponerse al frente de la casa, haciéndose cargo de animales y tierras. Vicente Garrín contaba admirado que había visto al mocé de Gul sembrar garbanzos solo, faena que requería como mínimo de dos personas. Era cierto, Manolé tiraba despacio de los dos burros, “Simón” y “Moro”, llevando una capaceta de simiente colgada en “la esteban”, el mango del arado, esto le permitía ir abriendo el surco y sembrando a la vez.

4 - LOS PRIMEROS TRABAJOS FUERA DE CASA

Nunca le faltó tiempo para trabajar. Una temporada fue cortador de miel, como ayudante de Juan de Juan Sierra. Recorrían pueblos como Ubiergo, Artasona, etc.

Canal de Aragón y Cataluña, detrás el Mon.
Con 20 años trabajó en los túneles de la carretera de la Central. Formaba pareja con Antolín de Oncino, un amigo alegre y jovial. Años atrás, en las obras anteriores de la Central, año 1948, trabajaron alrededor de 200 presos que redimían la pena con el trabajo; algunas de sus  mujeres vivían en La Puebla. Manolé se levantaba a las 4 de la mañana. Su madre Felicidad le preparaba un huevo batido y la “alforcha” con la comida. Bajaban andando. A las 6 enganchaban. Estaban abriendo un túnel, la faena consistía en llenar vagonetas de tierra y piedras, a pala, y trasladarlas por raíles para verterlas ladera abajo hacia el río. Cuando bajaba una avenida de agua lo limpiaba todo. Para pasar de un lado al otro del túnel andaban por pasarelas e inestables voladizos de madera anclados con soportes de hierro a la pared vista de la cortada. Todavía pueden verse restos de estos anclajes en la pared frente a las pinturas rupestres. Otras veces, para ir de tajo a tajo, tenían que cruzar, con riesgo, junto al peligroso canal que bajaba bramando.  Con las primeras 750 pesetas que aquí ganó se compró una bici, para, como él dice, “ bajar a presumir a Graus”.

Camino de servicio y voladizos utilizados primero durante la construcción del Canal de Aragón y Cataluña y posteriormente durante la construcción de los Túneles  de la carretera de La Central.

El siguiente trabajo, la construcción de un acueducto del Canal de Aragón y Cataluña en Estada, en sustitución de un tramo que a menudo se reventaba por corrimientos del terreno. Por primera vez vio máquinas de trabajo, de la empresa Agroman, y disfrutó de un trasporte mecanizado, una “rubia”, coche de viajeros, que recogía a los obreros por los pueblos, los llevaba al tajo y los devolvía al finalizar la jornada laboral. En las obras ganaba dinero, se hacían amigos y, como luego se invitaban unos a otros a las fiestas de sus respectivos pueblos, se creaban vínculos de hermanamiento (Estadilla, Estada, Fonz, Graus, Barbastro, Monzón, etc.).

El futbol también unía mucho a los pueblos, la sana rivalidad, las victorias épicas y el festejar el éxito o aliviar la derrota con una borrachera conjunta. En La Puebla había dos equipos de futbol, como una primera y segunda división, Manolé jugaba en el segundo.

5 - FALANGISTA CON 22 AÑOS

Con 22 años, en el verano de 1955, auspiciado por su abuelo materno José Suils, participó en el Campamento Nacional de Raso de la Nava en Covaleda, Soria; una especie de “mili” del Frente de Juventudes que formaba en camaradería a promociones de escogidos jóvenes falangistas llegados de todos los rincones de España. Durante su estancia les visitó el entonces Príncipe D. Juan Carlos de Borbón y Borbón. Manolé, con excelentes calificaciones, fue graduado como Jefe de Centuria de las Falanges Juveniles de Franco (FFJJ). Continuó su formación en Madrid para integrarse en la estructura del Movimiento y ocupar cargos de Jefe local o Provincial. Sintió que este no era su camino y volvió a casa.

Campamento Nacional de Raso de la Nava en Covaleda, Soria, donde Manuel Garuz Suils ‘’Manolé de Gul’’ fue graduado como Jefe de Centuria de las Falanges Juveniles de Franco (FFJJ), año 1955.

6 - AL FRENTE DE CASA COLLADA, LA CASA INDUSTRIAL

Trabajó una temporada en las obras de la Presa del Grado. Sufrió un accidente con una tabla, 11 puntos en la cabeza. Por suerte cobró suficiente para comprarse la moto, una Ossa con portaequipajes, de 2 caballos y medio, le costó 25.000 pesetas. Durante la baja, decidió dejar este trabajo y aceptar la propuesta de su abuelo materno, José Suils, para ponerse al frente de Casa Collada.

Fiestas Patronales de La Puebla de Castro del año 1960. Cuarto día de la Fiesta, día de los casados. La Rondalla sale desde Casa Collada. Rodeado por un círculo amarillo Manuel Garuz Suils ‘’Manolé de Gul’’ y a su izquierda, lo vemos de espaldas, Antonio Espuña Trell (Toné de Cañada), ambos están cantando, mano a mano, unas jotas. Delante de la foto, sobre el caballo Huracán, con sombrero y gafas de sol, Alberto Cama Obis de Casa Chandomingo, a su izquierda el caballo Sirio y detrás el burro sin nombre de Casa del Zapatero. De fondo la fachada del Café-Bar Casa Collada con la Carnicería en la planta baja. Foto facilitada por Francisco Cama Obis de Casa Juan Domingo.

Las obras de la Central, la carretera de los túneles y luego la Presa del Grado supusieron una importante fuente de riqueza para La Puebla de Castro. El “boom” de gente fue extraordinario, se superaron los 1.000 habitantes. Se acogían a familias de emigrantes por las casas (Casa Jusepe, Casa Tereseta, Casa Collada, etc.), las calles bullían con los nuevos vecinos y los bares, en especial el de Casa Collada, se abarrotaban.

Casa Collada era la casa industrial. En la planta baja, una carnicería y un gran almacén. Este espacio fue utilizado durante la Guerra Civil como sede del Centro Agrario; al entrar los Nacionales sirvió de cárcel. En la primera planta, la cocina, los aseos, una amplia sala para café-restaurante, luego una antesala y un gran salón para baile y cine con salida a un desahogado balcón-galería con vistas a la Calle Mayor, a la Plaza y a la Calle Valdés, balcón frecuentado por mozas y mozos que deseaban ver y ser vistos;  seguido de éste, un pequeño balconcito abierto a la Calle Valdes, más recogido, el preferido de las parejas de enamorados para sentarse. Por último, la falsa, dividida en 3 apartamentos que se alquilaban. Tenían también tierras y ganado, con pastor propio.

Fiestas Patronales del año 1963. Nº1 Jean Unholz sobre el caballo Sirio, Nº2 Aurora Mur Sánchez (Aurorín de Gaspá), Nº3 Manolo Pérez Pérez, Nº4 Manuel Garuz Suils ‘’Manolé de Gul’’, Nº5 Pedro Areste Mercadé, Nº6 Manuel Cobos Sopena (Manolito del Zapatero). De fondo la fachada del Café-Bar Casa Collada con la Carnicería en la planta baja.

La Voz de su Amo
El baile en 1930 se celebraba en Casa Tereseta, en una Terraza-Bar, hoy desaparecida, que daba a la Plaza Mayor, frente a Casa Nasarre, a la que se accedía por una puerteta y escalera desde la Plaza Mayor. En los bajos de este terrau regentaba una carnicería Cándida Rubiella mujer de Toné Miranda. Como este espacio resultaba pequeño, en el año 1932, los jóvenes del pueblo capitaneados por Francisco Fillat (maestro hospedado en Casa Escanilla), Emilio Larruy de Casa Subias (casado con Albina del Mesón), José Tellet de Casa el Tixidó (emigró a Cuba) y Alberto Lacasa de Casa Olivera (casado con Mª Luisa Saludas) decidieron crear la Sociedad de Recreo “La Alegria”, siguiendo el modelo de la análoga “La Aurora” fundada en Estadilla, y celebrar el baile en el gran salón de Casa Collada. Compraron al efecto el Gramófono “La Voz de su Amo”, con su llamativa campana-altavoz rosa, y un espejo con el nombre de “La Alegría” grabado, hoy se encentra en el salón de la Sociedad erosionado de tantas miradas coquetas de aquellas mozas.

Fiestas Patronales de La Puebla de Castro del año 1955. Abren el pasacalles los mozos que ese año forman la Junta Directiva de la Sociedad Recreativa La Alegría, encargados de organizar la Fiesta, delante, de izquierda a derecha, José Franco Clavero (José de Miquel), José Mur Zaidín (José de Pincelons), Gregorio Bardají Cajigos  de Casa Romeu (Presidente de la Junta), seguido en segunda fila, Francisco Trell Suils (Paco de Pallarol), volvemos a la primera fila, Francisco Altemir Noguera (Paquito Chirón), Antonio Sarrablo Mora (Tonón de Rita) y Mariano Bardají Cajigos (Mariano Baldellau). Delante del coche y de izquierda a derecha, los niños, Vicente Torres Suiles de Casa Miranda, Antonio Lecina Vidal de Casa Feliciana, y Alfredo Franco Arnal de Casa Pinza. Detrás de la Junta Directiva, la Orquesta Estrellas Negras.  Apoyado en la esquina de la Terraza de Casa Tereseta, sobresale la cabeza de Antonio Bardaji Lalueza(Toné de Machín). Foto facilitada por Gregorio Bardají Cajigos.

Amelia Garuz Suils

Casa Collada era la gallina de los huevos de oro, con la llegada de Manolé alcanzó su apogeo. Hacían cajas de seis y siete mil pesetas cada domingo. Durante una época contó con la ayuda de su hermana Amelia; había terminado magisterio en Lérida y allí se vino a echar una mano. Amelia soñaba con irse a Suiza con su prima Alegría y su amiga Nieves del Molinero, y así hicieron las tres. Luego Amelia se casó con un italiano, Antonio Mainiero y echó raíces en Roma, ha sido empresaria de éxito, madre de dos hijos y abuela de 6 nietos, y, como ella dice, La Puebla de Castro siempre está en su corazón y en su pensamiento. 



El dinero entraba a espuertas. Manolé compró un Seat 600 por 53.000 pesetas y luego su primer Land Rover por 183.000 pesetas. A éste le seguirían, a lo largo de su vida, 12 Land Rovers más. 

Manuel Garuz Suils ‘’Manolé de Gul’’  cruzando el río Cinca  en el Cajón de Puy Cinca.

Decidió traer el Cine a la Puebla ampliando los servicios de ocio que prestaba Casa Collada y acercarlo a los pueblos vecinos. Las cintas en blanco y negro le costaban 1.000 pesetas y las de color 5.000 pesetas (“La Violetera”, “Semiramis esclava y reina”, etc.). Le llegaban con la Agencia de transportes Viñola. Las películas especiales tenía que irlas a buscar “de propio” a Lérida o Barcelona. Él se encargaba de todo, en un principio viajaba con la moto, había construido una estructura para llevar la máquina, la película y el amplificador, todo cubierto de lona. Luego los viajes los realizaba con el 600 y finalmente con el Land Rover. Cobraba 1 duro por persona las de Blanco y Negro y 7 pesetas las de tecnicolor. Mientras terminaba de preparar la cinta, dejaba una caja a la entrada donde, con el único control de la conciencia individual, los asistentes iban tirando el dinero al pasar. El itinerario semanal era el siguiente, Viernes: llegaba la nueva película con la Agencia Viñola y devolvía la vieja; Sábado: 21 h. pase en Tolva; Domingo: tres pases, el primero a las 15 h 30’ en Torres del Obispo (más de 100 espectadores), el segundo a las 19 h. en La Puebla de Castro, en el Salón de Cine de Casa Collada (más de 300 espectadores), aquí solía contar con la colaboración de varios mozos (Carmona, Manolé del Carpintero, Domingo), y el tercero a las 21 h. en El Grado (más de 200 espectadores); Lunes: 21 h. Secastilla; Martes: 21 h. Juseu; Miercoles: 21 h. Santaliestra; y Jueves: 21 h. Olvena.

Su siguiente proeza fue traer la televisión a La Puebla. Año 1960, apenas se habían repartido 50.000 televisores en toda España, la mayoría en Madrid y Barcelona y Manolé, de nuevo pionero, se empeñó en comprar una para Casa Collada. Con el apoyo de Mosén Antonio Olivera Labazuy, que veía el beneficio para el pueblo de este proyecto, y la colaboración técnica de Antonio Pascual Labarta de Casa el Cirujano, colocaron una antena en la torre de la iglesia. El artilugio, clavado en el último piso de la torre, lo componían 3 tubos empalmados de 6 metros cada uno, total 18 metros, y sobre éstos la antena. Cuatro vientos salían de cada tubo hacia las casas vecinas para dar firmeza y estabilidad a la estructura. La altura total del “aparatamen” tenía que superar, y así lo hacía, la Sierra de San Roque para poder coger la onda y transmitirla al televisor. El éxito fue apoteósico. No había ninguna otra televisión en la comarca, ni en Graus, ni en Benabarre, ni siquiera en Barbastro. La gente llegaba de todos los pueblos reservando sitio. Aquí se vio la boda de Fabiola, los triunfos futbolísticos del Real Madrid en Europa y, con mucha aceptación, las corridas de toros. Al que se sentaba a ver la televisión le cobraban la consumición a duro.

Fiestas Patronales de La Puebla de Castro, año 1969, en la Calle Mayor, delante el niño Rafael Franco Suiles de la mano de su madre María Suiles Montanuy; al fondo, Casa Collada. Foto facilitada por Rafael Franco Suiles de Casa Palacín.

En aquella época, Manolé crió una perra extraordinaria, “La Yesmi”, un pastor alemán precioso, amigo de los niños del pueblo, era como una madre bonachona, dejaba que se le subieran encima, que se tumbaran sobre ella y los protegía, era el “Rin Tin Tin” de todos. Procedía de Abidjan (Costa de Marfil), la trajo Amelia, como regalo, para su hermano Manolé.

En la Plaza la Cruz, junto al Cubierto de Gos, año 1962.  Nº1 Pepita Areste Sopena (Pepita del Zapatero), Nº2 Pedro Areste Mercadé; sobre el caballo Sirio Nº3 Jean Chiari de Suiza y Nº4 Amelia Garuz Suils de Casa Gul; los niños, Nº5 Pilar Pascual Turmo de Casa el Cirujano, Nº6 José Antonio Vidal Sopena de Casa Marco; en el lateral derecho de la foto, Nº7 Manuel Cobos Alba; delante, Nº8 la perra pastor alemán Yesmi y Nº9 Manuel Garuz Suils ‘’Manolé de Gul’’

7 - MUERE SU MADRE Y SALE A CORRER MUNDO

En el año 62, Manolé contaba 29 años, murió su muy querida madre Felicidad, a los 49 años. Un durísimo golpe. Dos años después, su padre casado en segundas nupcias con María Pérez Pérez, tuvo un hijo, José Garuz Perez (Pepe) y luego una hija, Mariola. Es sabido que cuando los padres rehacen sus vidas con una nueva pareja todo hijo pasa por un periodo de negación y rechazo, aferrándose a lo vivido y defendiendo al progenitor que considera no respetado. Manolé pasó también por ello, se alejó de su padre, dio en alquiler Casa Collada (primero a María y Paco de Torres del Obispo y luego a Josefina el Sastre y a su marido Demetrio) y salió a correr mundo. Con el tiempo llegó a aceptar la decisión de su padre y se reconciliaron. En María Pérez ha encontrado siempre un apoyo incondicional, una mujer que se ha entregado en cuerpo y alma por la familia y por engrandecer Casa Gul. De sus nuevos hermanos, Pepe y Mariola, habla con mucho respeto, los quiere con locura, así como a sus respectivos cónyuges. Pepe se casó con Mª Carmen natural de Campo y son padres de Jesús y José; Mariola se casó en Campo con José Luis y son padres de Irene y Luis. Manolé adora a sus sobrinos.

Matacía en Casa Gul.  En la actualidad Casa Gul posee una empresa cárnica: "Embutidos Garuz". En la foto: María Pérez Pérez, Manuel Garuz Asín y el hijo José Garuz Pérez.

Retomemos el relato, Manolé había marchado a correr mundo. Trabajó en las Autopistas de Barcelona, realizando transportes con su Land Rover, luego prestó los mismos servicios llevando a personal y artistas en el rodaje de la película “La caída del Imperio Romano”.


Dio el salto al mundo del Petróleo. Un trabajo que de nuevo le proporcionó fama, popularidad y mucho dinero. Trabajaba como autónomo, llevaba 3 Land Rovers para el trasporte del personal. Durante 8 años sirvió para varias empresas (ENPASA, ENPENSA, Ibérica de Sondeos) en Sevilla, Albacete, Valencia, Aren, Puente Montañana, Tremp, etc. Le propusieron continuar en Kuwait y Arabia Saudí pero lo desestimó.

Torre de sondesos de petróleo en Benabarre y salida de gas en el sondeo a tres mil metros realizado en Centenera 1 en las proximidades de la Puebla de Fantova. Años 1962 y 63.


8 - FUNDA SU PROPIA FAMILIA

Durante la época del petróleo y haciendo gala de su don de gentes, los organizadores de las Fiestas de Graus solicitaron a Manolé que llevara en su Land Rover descapotable a la Reina y Damas de Honor de las Fiestas. Resultó espectacular pasearlas por las calles, la plaza de toros, volverlas a casa. Aquel año fue Reina de las Fiestas María Jesús Celaya Moliner y sucedió lo inevitable, supieron en seguida que estaban destinados el uno para el otro. Fue algo electrizante, sentían como una conexión profunda que les unía. Este mutuo reconocimiento se reflejaba en las notas de amor que se intercambiaban: “Cuanto no te conocía te presentía… pienso en ti y te siento noche y día…”


María Jesús Celaya Moliner era la mayor de 3 hermanos, Mª Jesús, José Vicente y Mª Teresa, hijos de María Teresa Moliner Guillen de Casa el Aguacil de La Puebla de Castro y de Vicente Celaya Monviola de Graus. María Teresa Moliner era hermana de José Moliner (José del Aguacil), hijos ambos de Tomas Moliner Prat y María Teresa Guillen Ferrer. Vicente Celaya Monviola  era hijo de Vicente y de María Monviola natural de Salas Bajas. 

Fiesta Mayor de Graus del año 1965. En el balcón, de izquierda a derecha, María Jesús Celaya Moliner, Reina de las Fiestas, a su lado, Rosita Guerri.

María Jesús nació en Graus pero pronto emigró con sus padres a Perpiñán, Francia. Allí sacó la carrera de maestra. En España ejerció como profesora de francés. Era una mujer bellísima, de porte distinguido, inteligente, familiar. Cortejaron apasionadamente durante cuatro años. Manolé se desplazaba todas las semanas a verla a Francia. Tan pronto María Jesús cumplió los 18 años se casaron, él era 15 años mayor. Establecieron su residencia en Graus. Fruto del amor nacieron tres hijos, Sonia, Juan Manuel y Daniel.

La Puebla de Castro año 1968. De izquierda a derecha, de pie, la niña Lourdes Nacenta Torres, sentados, Mariano Serena Samitier de Casa Borbón, Román Carrera Blanco de Casa Román de Giral, Jean Unholz, María Jesús Celaya Moliner y su marido Manuel Garuz Suils ‘’Manolé de Gul’’

La familia se encontraba en un momento dulce, los dos se querían con locura, tenían buen trabajo, integrados y apreciados por la comunidad, sacando adelante tres hijos sanos, preciosos y… se presentó una cruel e injusta enfermedad a romperlo todo. María Jesús tuvo que abandonar este mundo, tenía 32 años cuando murió. Manolé volvió a experimentar en su piel aquel desamparo cuando niño esperaba a su madre Felicidad que no llegaba a casa porque había sido detenida y encarcelada en Barbastro, pero mayor, ahora su desespero no tenía fondo, sabía que María Jesús no iba a regresar. ¿Cómo se recupera el marido, los hijos y los padres de algo así? La rebeldía sin límite, la depresión profunda, el miedo a una nueva pérdida, el agarrarse a cualquier consuelo, son las reacciones habituales. La fuerza espiritual de Manolé, sus creencias en la continuidad de la vida más allá de la muerte, le dieron fortaleza. Los suegros y la hermana Amelia le ayudaron con los niños. Sonia, la hija mayor, con tan solo 13 años, apartó como pudo la confusión y el dolor y respondió con la sensatez y responsabilidad de un adulto. Y Manolé trabajó y trabajó para intentar darles lo mejor a sus hijos. Compró 30 fincas en La Puebla, todos los huertos de Cananillo hasta el Puente el Pino, llegó a tener 2 granjas de pollos, 160 ovejas, 160 cerdos, dos tractores, una cuba de purín, cortaba y vendía leña, no paraba de hacer jornales. He visto llorar de orgullo a Manolé hablándome de sus 3 hijos, las parejas de éstos y las dos nietas. Sonia está casada con Joaquin y tienen una hija, María, viven en Graus. José Manuel está casado con Peggi y viven en Sabiñanigo. Y Daniel, el militar, está casado con Albada y tienen una hija, Azahar. 

En Ginebra, Suiza, años 70 del siglo XX. De izquierda a derecha, Alegría Nacenta Garuz, María Jesús Celaya Moliner y Manuel Garuz Suils ‘’Manolé de Gul’’.  Detrás de ellos, el avión particular de Jean Unholz,  marido de Alegría Nacenta.

Manolé reza todos los días por los que están aquí y por los que se fueron, pide por el bien de la familia, las casas, los huertos, el planeta entero. Le duelen las 92 casas que están cerradas en La Puebla. De cuando en cuando se da una vuelta por el cementerio con un par de docenas de claveles y deja uno en cada tumba de familiares, amigos, e incluso de aquellos del pueblo a los que nadie de su familia pasa a recordar, como él dice: “Me cuesta poco quedar bien con todos”.

Manuel Garuz Suils ''Manolé de Gul'' atraviesando con su Land Rover el puente de Capella. Año 1966.

Orgulloso de su identidad, de su pueblo, de sus familias de origen (Casa Gul, Casa Collada y Casa del Zapatero), de la familia que él creó; el hombre de los Land Rovers (ha tenido 13), aventurero, flamenco, amante de la vida, hombre espiritual, soñador, conquistador de corazones,  Manolé de Gul es, sin más calificativos, un tipo extraordinario






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