Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Cazadores de La Puebla de Castro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cazadores de La Puebla de Castro. Mostrar todas las entradas

CAZADORES DE LA PUEBLA DE CASTRO

CAZADORES DE LA PUEBLA DE CASTRO: EL TÍO TONÉ DE MIRANDA, CAZADOR FURTIVO; PEPÓN Y KIKÓN DE MARTÍN PEÑA, CAZADORES CON HURÓN; Y LOS HERMANOS PINIELLO, CAZADORES CON PERDIGACHO.

La Puebla de Castro en la década de los 40
Antonio Torres Rausa



Autor del Artículo: Antonio Torres Rausa.

Artículo publicado en el Diario del AltoAragón del domingo 13 de octubre de 2002

El tío Toné de casa Miranda; cazador furtivo.

Dice mi suegro que lo peor de las guerras son las post-guerras. El tío Toné era un responsable padre de familia, sin más patrimonio que una buena escopeta, que para eso sus cuñados eran armeros, una puntería de pico de águila y unos pies que en lugar de abarcas parecía que llevaba alas, lo que le era de mucha ayuda ya no tanto para seguir los conejos como para escapar de la Guardia Civil, cuya principal obsesión en aquellos años 40, que ya escaseaban los maquís, era incordiar a los pobres cazadores que desde luego no salían a divertirse.

Además de ligero, era un hombre pequeño, enjuto y moreno, poco hablador porque se guardaba la voz para cantar, sentenciar y renegar de vez en cuando. Era el improvisado jotero al que se recurría en fiestas y acontecimientos del pueblo, cuando no se contrataba a Campodarve de Pozán, que éste sí que era un jotero de postín, presupuesto y circunstancias.

El tío Toné de Miranda,
improvisado jotero de las Fiestas de La Puebla de Castro

Como digo, era un hombre austero en palabras pero gracioso cuando se le calentaba la boca. En una ocasión, cruzaba con las mulas el Puerto de San Roque, camino de Repardinas, cuando dio con un señor regordete, cara meliflua, sobrado de sombrero y abundantemente trajeado, el cual le preguntó: “¿Buen hombre, podría decirme a qué altura sobre el nivel del mar nos hallamos en este puerto?” El tío Tone, con la celeridad del que está acostumbrado a disparar con escopeta de un solo cañón, le contestó sin detenerse: -” Más ó menos a la altura de un cuevano”. El hombre regordete, se puso como un tomate al sentirse reconocido como hijo de casa “El cuevano”. Había marchado del pueblo hacía muchos años para ganarse otras vidas y otros apellidos, pero el tío Toné no había olvidado el primitivo.

El tío Toné era ante todo un eficaz cazador furtivo cuya vocación le había nacido de la necesidad diaria de ganarse el jornal. Cuando se le acababan los perdigones y las latas de pólvora que compraba a su hermana la armera a cambio de caza, entonces recurría a un amigo factor de la Renfe el cual le suministraba precintos de plomo que derretía en unos cazos y pasaba por un porgador a través del cual saltaba en gotas, más ó menos redondas, sobre un suelo con ceniza, que no evitaba que los perdigones saliesen peligrosamente esquinados. La pólvora se la suministraba un sargento del ejército con quien había coincidido en la guerra. Como se comprenderá, con semejantes perdigones, que salían en todas direcciones y el tremendo culetazo que producía la pólvora de mortero, mataba todo lo que se le ponía por delante en un frente de 180 grados. Esa era la razón por la que, además de furtivo era siempre cazador solitario ya que cualquier acompañante hubiera recibido, con seguridad, alguna perdigonada.

Como la escopeta también era clandestina, la escondía en el monte, cambiándola de lugar cuando tenía bien peinada la partida, a razón de 8-10 conejos diarios por kilómetro cuadrado. Pero cada día de caza era una aventura hasta el momento que echaba el saco de conejos en la pequeña sala de su casa. En cualquier momento, le podía salir la Guardia Civil con la terrorífica frase: ”¡Alto a la Guardia Civil!” Esto significaba una multa de 500 Ptas que entonces no las ganaba ni el rey. En los años 60 ya se pagaban los conejos a razón de 2 y 3 duros, pero en los años anteriores había que llevarlos a Casa Cirilo para cambiarlos por un poco de aceite, olivas, ó lo que te quisieran dar.

El cuñado del tío Toné era el todo poderoso D. Vicente Salinas, alcalde perpetuo de Graus en la postguerra y armero y relojero de la comarca. A D. Vicente, pese a que algún conejo le salía gratis, le apuraban las continuas quejas del capitán de la Guardia Civil que al no poder coger “in fraganti” al tío Tone, acudía a la autoridad moral que él representaba como cuñado y alcalde para que le disuadiera de sus tropelías, a lo que el tío Toné, con el respeto que su cuñado le infundía y al que trataba de Ud., le contestaba: “Dígales que su obligación es cogerme y la mía cazar”.

El tío Toné fue un hombre duro de pelar. Murió a los 91 años, después de vivir como una planta durante 14 años para santificación de su hija, y como queriendo apurar un descanso que no se permitió en sus movidos y difíciles años de cazador furtivo.

Pepón y Kikón de casa Martín Peña, cazadores con hurón.

Pepón de Martín Peña
Kikón de Martín Peña
Pepón y Kikón, eran dos personajes típicos y necesarios en el rico retablo de La Puebla. Pepón era mayor que su hermano, pero menor en conocimiento, aunque le aventajaba en apariencia de hombre mundano, amigo del poder constituido, que en el caso de La Puebla, era el cura, el médico y el secretario. Ambos hermanos presumían de ateos, particularmente Kikón, que acompañaba al cura sólo hasta la puerta de la iglesia. Si Pepón era un buen mozo, algo rubiales, con el pelo aplastado hacia atrás y mirada altiva de perdonavidas, Kikón era moreno, bajito y mirando siempre al suelo con un cigarro en la boca, no por humilde y sumiso, que no lo era, sino porque no podía estirarse debido a una enfermedad congénita, lo cual no le impidió llegar a Presidente del Club de Futbol Pueblense.
              
Los dos eran solterones vocacionales y, en el tema de mujeres, preferían resolver el trámite por la vía rápida del peaje, antes que poner una mujer en casa, para cuyas labores ellos mismos se bastaban y aún sobraban. Quiere decirse que eran dos personajes sin complejos, muy decididos y bien organizados, particularmente en la caza con hurón que realizaba habitualmente Kikón, mientras su hermano agasajaba a la Guardia Civil con unos tragos. Ya se sabe que en aquellos tiempos la caza con hurón estaba muy prohibida.

Kikon de Martín Peña, Pregonero de Fiestas,
asistido por Pincelons; ambos con cachirulo.
Foto facilitada por Mariano Bardaji Cajigos

Según estos consumados maestros, la caza con hurón había que hacerla de día, que es cuando los conejos duermen en los cados. El hurón es un pequeño depredador, del tamaño de dos ratas y cerca de tres palmos, si es macho, un verdadero plan de pensiones que nunca faltó en casa Martín Peña para uso propio y aún de terceros. Se transportaba en un talego y se le colgaba un cascabel antes de introducirlo en el cado. Si el hurón ponía los pelos de punta es que había zorra en el interior, por lo que había que desistir ya que la zorra lo hubiera matado.

Hay que decir que el hurón caza para sí mismo, de ágil dentellada en el lateral del cuello del conejo, pero muchas veces no puede evitar que el conejo intente escapar por otras bocas ó salidas, para lo cual es menester que el cazador previamente haya taponado con redes donde caerán los conejos si el cazador ha sido discreto, ya que si atisban la trampa, preferirán no salir, en cuyo caso el festín se lo da el hurón, que, como se ha dicho, siempre intenta cazar para él. Entonces el problema es sacar el hurón cebándole con un conejo muerto atado a una cuerda. Con frecuencia el hurón sale del cado echando espuma por la boca y con signos de pasarlo muy mal, por haberse encontrado con un sapo que le ha escupido y “ensapado”.

Un refrigerio tras la caza. Delante, en el centro de la foto, Kikón de Martinpeña.
A la derecha Jean Unholz marido de Alegrieta.
A la izquierda  Antonia Sopena Asin y su hijo Manolito del Zapatero.
Detrás de Kikón,  bebiendo de la bota, Manolo Cobos marido de Antonia Sopena
y padre de Manolito del Zapatero.
Foto facilitada por Manolito del Zapatero.

Como decía Kikón, el hurón caza para sí mismo y si consigue tapar la salida a los conejos, puede pasarse días en el interior del cado. Entonces la misión del cazador es tapar todas las bocas del cado con piedras y aliagas, dejando un talego en hueco para recogerlo cuando quiera salir una vez se ha dado el festín. En este tiempo, la preocupación del cazador es la posible existencia de alguna salida no prevista por donde pudiera escaparse este precioso y prohibido animal, no fácilmente sustituible, aunque cada tres años los hermanos Martín Peña, lo cambiaban, por aquello de que no aprendiese tanto como ellos.

Los hermanos Piniello, cazadores con perdigacho.


Casa Piniello (enmarcada en amarillo).
Foto facilitada por Casa Gul
Casa Piniello era la casa del perdigacho. Cuando hace cincuenta años yo pasaba por delante de Casa Piniello, camino del forzado trayecto hasta la escuela, recuerdo el monótono canto del perdigacho que, en una jaula cuadrada había en el balcón de la casa. A veces, había hasta dos jaulas, perdigacho y perdigacha, que se distinguían por el tono grueso y desigual del macho frente al más agudo y monocorde de la hembra: “Caraca-cha-ca, cara-ca-cha-ca”. Todavía este canto triste y monocorde, me asocia la entrada a la escuela en aquellas frías mañanas de Febrero, pantalones cortos de pana negra y abultados membrillos amarillos en los bolsillos para el recreo. Mes de Febrero, éste era el mes de la caza con perdigacho, pues como decían los hermanos Piniello, muy filósofos ellos: “Pa Abril, mucho cantar y poco venir”.

Los perdigachos se llevaban en jaulas redondas. Se colocaban en un pequeño pedestal, bien visible, hecho de piedras, y a la distancia de diez-doce metros se construía un parapeto en círculo, de metro y medio de altura, con mirilla para cazador y escopeta, bien oculto y muy quieto para no ser visto ni oído. Hay que tener en cuenta que cuando el perdigacho se ponga a cantar, los otros machos que dominan el territorio vendrán en plan de pelea contra el intruso y pasarán a muy pocos metros del cazador. Es el momento de disparar, no sin advertir que si los que han venido son macho y hembra, primero hay que matar al macho, ya que la hembra es seguro que volverá siempre que el perdigacho de la jaula sea joven ó “pollo para cantar”, que no debe sobrepasar los dos años.

En el mes de Abril, los perdigachos ya van fielmente en familia con las perdiganas. Pero como decían los Piniello, “Pa Abril mucho cantar y poco venir”.

Nota: Los personajes son reales y la intención de este artículo es homenajear en sus personas unas actividades que hoy nos resultan muy singulares.

PLIEGO DE CONDICIONES DE LA COMPAÑÍA DE CAZADORES DE LA VILLA DE LA PUEBLA DE CASTRO. AÑO 1875.

Autor del artículo: Pedro Bardaji Suarez
Artículo publicado en el “Libré de las Fiestas de La Puebla de Castro” del año 1994.


En 1875, Joaquín Salamero y Arnal, mi tatarabuelo, hijo, como yo, de Casa Romeu, fundó, a sus 40 años de edad, con otros seis socios, la Compañía de Cazadores de la Villa de La Puebla de Castro.

              El pliego de condiciones de la Compañía, escrito por mi tatarabuelo, gira en torno a la regulación de las meriendas; a ellas se refieren 12 de los 18 artículos del pliego.

              El pliego trae un añadido posterior en el que curiosamente se habla de una batida de caza en persecución de la abubilla que cría en La Peña del Calvario.


Panorámica de Puebla de Castro con la Peña del Calvario detrás de la Iglesia. 
Autor de la foto: José Noguera García.

El texto, en su conjunto, apenas presenta comas ni acentos, algunos párrafos cuesta entenderlos, hay que interpretarlos. Al final de este artículo he dejado un enlace para que puedan consultar el documento original. A continuación transcribo textualmente el pliego.

              Para facilitar su lectura, he separado algunas palabras que venían escritas juntas y he añadido, entre paréntesis, la forma en que se escriben actualmente algunos términos.


Pliego de condiciones para la compañia de Cazadores de la Villa de La Puebla de Castro.

Capitulo 1º. Se aran las meriendas un dia en cada casa de los Cazadores enpecando (empezando) el turno en casa de Ramón Lacasa 2º Julian Coruel 3º Pedro Serena 4º Joaquin Salamero 5º Joaquin Cabero 6º Vicente Sesa 7º Mariano Oncino

Capitulo 2º. Sera de obligación si necesario fuese de gastar asta (hasta) una libra de aceyte (aceite) y tres jarros de vino lo que se gaste mas de lo dicho se abonara

Capitulo 3º. Nayde podra traer nengun combidado (ningún convidado) de pueblo sin consentimiento de toda la compañia bajo la multa de tres reales bellon iestos (y estos) en beneficio de toda la compañía

Capítulo 4º. Todo indibiduo (individuo) podra traer a un pariente ó amigo que sea de fuera de la poblacion

Capitulo 5º. Todo compañero que tenga que acer (hacer) que no pueda benir (venir) por estar ocupado sera lo mismo que biniera (viniera) y degar (dejar) el perro ó perra o lo que tenga no haciendolo de bicio (vicio)

Capitulo 6º. Todo el que coga (coja) una caza y se la esconda y no la presente de gafarron arriba sufrira la multa que le sellalen (señalen) dos fiscales que son y seran el mas biejo (viejo) y el mas joben (joven) que esten en la Compañía (el gafarrón es el verdecillo, un pariente del canario, mide entre 10 y 12 centímetros)


Gafarrón o Verdecillo.

Capitulo 7º. Tendra drecho (derecho) en la casa que se brede (meriende) de comer uno ó dos ó sacarne (sacar) a conocimiento de que sea la Brenda siendo libres las familias que no pasen de 8 á 10 años.

Capitulo 8º. Cualquiera de la Compañia que tenga un enfermo y necesite alguna perdiz y remate, se le dara sin pagar

Capitulo 9º. Cualquiera de la Compañia que necesite un par ó dos de perdices para algun regalo sera antes que nenguno (ninguno) de fuera de la Compañia siendo cierto que las necesite a no ser alguno que sea por alguna eticeta (etiqueta) y estas se pagaran a tres reales cada perdiz.

Capitulo 10.  No teniendo en esta la casa Mariano Oncino para cuando le allege (llegue) el turno, se le impone el abasto de una cageta (cajeta) de tabaco y un lebrillo (librillo) cada bez (vez) que se brende (meriende) y el este y el tabaco sobrante se lo retirara

Capitulo 11. Mañana que fallezca alguno de la Compañia u (o) la esposa con obligacion de asistir al intierro (entierro) y acompañarlo al campo santo

Capitulo 12. Nayde (nadie) podra tomarse una pizca fuera de su lado sin permiso de los demas compañeros, porque ay (ahí) se conoce las personas que tienen crianza y estan educadas y cada uno que se coma  lo que le toque

Capitulo 13. Si el dia que toque la brenda a cualquiera que sea y no estase siguira (seguirá)  el turno adelante y lueguo (luego) se bolbera (volverá)  a recoger

Capitulo 14. No trayra (traerá) nayde nengun (ningún) perro a la casa de la brenda porque yes (ya es) bastante el de la casa para los esperdicios (desperdicios), y asi nayde tendra que decir que se le ensucian o le an echo (han hecho) daño

Capitulo 15. En el tiempo de siega sementero y bendimia (vendimia) como es un tiempo ocupado que muchos trabajaran, serán los que bayan (vayan) dueños de partirse la caza o acerse (hacerse) lo que quieran.

Capitulo 16. Le doy la perra a Mariano mientras tenga la Peluda y degarmela (dejármela) cuando la aya de amenester (haya de necesitar), y cuando la allege (llegue) a traer, con la obligación de criarnele (criarle) una, si pare la perra antes que a nayde

Capitulo 17. Tambien queda proebido (prohibido) el traer nenguna (ninguna) familia a la casa de la brenda, si podran y con drecho (derecho) de el que quiera para contentarlos como cosa de familias, de llebarles (llevarles) una pizca ó a dos de pequeña o grande la brenda

Capitulo 18. Estamos todos obligados por el delito que cada uno cometa o falte en estos articulos a pagar la multa que inpongan (impongan) los dos fiscales que ya estan nombrados

Para que se acredite y pueda acerlo (hacerlo) constar, se yzo (hizo) en la Villa de La Puebla de Castro a 31 de Enero de 1875. Todo el que firma otorga lo arriba dicho.

              Joaquin Salamero       Joaquin Cabero            Ramon Lacasa            
                              Vicente Serena                           Pedro Serena
                                        Julian Coruel       Mariano Oncino


              Como añadido posterior a este escrito, aparecen las  siguientes notas, escritas con una factura de letra distinta:

En el momento que haia (haya) fondos de la caza vendida, se llebara (llevará) a la empoteca (hipoteca), para el dia 16 del mes de Febrero. Indica el Dulero de la casa Peralta, que todos los cazadores que tengan escopetas, curtas (cortas) i (y) largas, que las presenten que iremos en persigimiento (persecución) de un abe (ave), que se llama la poput (abubilla) que por sospecha cria en la peña ó en morrón del calbario (calvario). (Dulero es  el pastor que lleva a apacentar el ganado del pueblo a los terrenos comunales, se le pagaba la iguala que consistía en pagarle por animal y año una cantidad en especies ya determinada).


La Poput  o Abubilla

Tras el análisis de la ortografía del escrito y su comparación con las formas actuales, aprecio, entre otras, las siguientes diferencias:

·       Apenas utilizan signos de puntuación: ni comas, ni puntos, ni acentos, éstos últimos solamente aparecen sobre la preposición “a” y la conjunción “o”.

·       No utilizan la letra “V”, sólo utilizan la “B: combidado (convidado), indibiduo (individuo), benir (venir), biniera (viniera), bicio (vicio), biejo (viejo), joben (joven), bez (vez), bolbera (volverá), bendimia (vendimia), bayan (vayan), llebarles (llevarles), llebara (llevará), abe (ave), calbario (calvario).

·       No utilizan la letra “H: asta (hasta), acer (hacer), aciendolo (haciéndolo), proebido (prohibido), an echo (han hecho), acerse (hacerse), aya de amenester (haya de necesitar), acerlo (hacerlo), yzo (hizo). Solamente aparece la “h” en una palabra del texto que posteriormente se añadió al Pliego de Condiciones: haia (haya).

·       Utilizan la letra “G” en lugar de la letra “J” en las siguientes palabras: degar (dejar), coga (coja),  cageta (cajeta), degarmela (dejármela).

·       Utilizan la letra “C” en lugar de la “Z” y la “Q” en las siguientes palabras: enpecando (empezando), eticeta (etiqueta).

·       Otros ejemplos curiosos son: aceyte (aceite), nayde (nadie), nengun (ningún), iestos (y estos) sellalen (señalen), gafarron (verdecillo), que se brende (que se meriende), drecho (derecho), allege (llegue), criarnele (criarle) lebrillo (librillo), intierro (entierro), siguira (seguirá), lueguo (luego), trayra (traerá), yes (ya es), esperdicios (desperdicios), inpongan (impongan), empoteca (hipoteca), curtas (cortas), i (y), persigimiento (persecución), la poput (abubilla).

Pueden consultar el documento original haciendo clic sobre las palabras siguientes, escritas en color rojo:
                                   VER DOCUMENTO ORIGINAL


También pueden consultar el artículo en la siguiente ventana:






¡¡ ÚLTIMAS PUBLICACIONES EN EL BLOG !!

Gifs Animados - Imagenes Animadas

¡¡ VERÁ QUE INTERESANTES...

NO SE LAS PIERDA !!







http://puebladecastro.blogspot.com.es/