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EL PUENTE DE CASTRO

EL PUENTE DE CASTRO

Ernesto Baringo Jodán


Autor: Ernesto Baringo Jordán
Investigador de la Temática “El Hombre y el Río". 

Publicado en el Nº1 de la Revista Cultural "Historias d´aqui" de la Asociación Cultural de La Puebla de Castro que dirige Rafael Franco Suiles, año 2010.



El puente de Castro. 
Autor de la foto: Ernesto Baringo Jordán.

EL RÍO

El Ésera, es un río típicamente pirenaico que tiene su nacimiento a los pies de las Maladetas -en el valle de Benasque- y que desde El Run se enfrenta a una sucesión de congostos y pequeños valles; después de un recorrido de algo más de 90 kilómetros, desemboca en el Cinca una vez pasado el espectacular Congosto de Olvena. 

Sus caudales medios, han venido siendo calculados en 800 hectómetros anuales -10 veces la capacidad del embalse de Barasona- mientras que la media real de los últimos veinte años esta en 650 hm3.

Las crecidas registradas en el Ésera han sido numerosas y de gran entidad a lo largo de la historia; como ejemplo citaremos las que tuvieron lugar cuando -a principios del siglo XX- se construía el azud para la toma del Canal de Aragón y Cataluña y que se relatan en un documento oficial: “…la rapidez y magnitud de éstas fueron en algún momento tales, que sólo hubo lugar a la salvación del personal de trabajo, quedando sepultadas en el agua las bombas y algún otro material de agotamiento, cuyo paradero, a pesar de todas las pesquisas realizadas, nunca más ha podido averiguarse. Crecida hubo cuyo volumen se aprecio en 1.800 metros cúbicos por segundo.”. 

En octubre del año 1907, el Ésera en Barasona llegó a llevar un caudal de 1.300 metros cúbicos por segundo; en el año 1925, en el valle de Benasque, los caudales del Ésera serian todavía mayores, pues, el río se llevó todos los puentes. Como consecuencia de las lluvias torrenciales de primeros de noviembre del año 1982, el caudal máximo del Ésera en Barasona, alcanzó los 1.100 metros cúbicos por segundo, o sea, 57 veces el caudal medio del río.

EL PUENTE

El puente que conocemos tiene características claramente medievales pero debemos considerar que en el Alto Aragón, hasta bien entrado el siglo XIX, particularmente en la mitad norte de la provincia, los puentes se siguieron haciendo con la misma técnica constructiva: Arcos de medio punto y combinando en la obra sillares -generalmente pequeños- con sillarejo (piedras, apenas careadas).

Detalle del arranque del arco principal y mechinales. 
Autor de la foto: Ernesto Baringo Jordán.

El origen de este puente de dos arcos, se cree que coincide con la creación -en el año 1262- de la baronía de Castro, en la que se integraban además Estadilla, Aratasona y Pomar; la vinculación con Estadilla y la existencia de una partida de tierras en la margen izquierda -hoy término municipal de La Puebla de Castro- justificarían en su momento la construcción de este paso, en el supuesto de que anteriormente no existiera.

Por lo que me informó el señor Vicente Burrel Guillén, la partida de la margen izquierda del río Ésera, a la que accedía por este puente, se le llama El Mon y en su parte alta existe un cruce de caminos antiguos que nos llevan a Estada, Estadilla y La Carrodilla desde donde podemos seguir hasta Calasanz; este dato, nos confirma la antigüedad de la ruta.

A este puente se accedía desde La Puebla de Castro por un camino de herradura que al llegar al Congosto bajaba en zigzag, (con tramos picados en la roca y otros, apoyado en paredes de piedra) hasta situarse al nivel del puente. 

Acceso al puente por el antiguo camino desde La Puebla. 
Autor de la foto: Ernesto Baringo Jordán.

Si circulamos por la N-123, el puente al que nos referimos está ubicado unos cien metros aguas arriba del puente de hormigón armado (de arco rebajado al 1/10 de 20 metros de luz, modelo oficial del Mº de Fomento) que fue construido conjuntamente con la presa de Barasona entre los años 1926-1930 y que encontraremos frente a la Central de San José.

Para la construcción del primer puente se eligió un punto por el que el río, en miles de años, solo ha conseguido abrirse un paso en la roca de 9 metros de anchura; a unos 14 metros del nivel de las aguas la garganta se abre un poco hacia el lado derecho, configurando una semi-plataforma sobre la que se asienta la pila central y uno de los arcos.

Tabla Gótica lineal pintada al temple sobre tabla.Principios del S. XIV.
 Joyero-Museo de la iglesia de Santa Bárbara de La Puebla de Castro. 
Autor de la foto: Ernesto Baringo Jordán.


Por el señor Antonio Torres Rausa, natural  de La Puebla de Castro, supe de la existencia de dos frases grabadas a punta de cuchillo, sobre la tabla que representa a San Pedro en el retablo gótico lineal, original de la iglesia de Castro y que se guarda en la sacristía de La Puebla; las frases, son las siguientes: “LLEVOSE EL PUENTE EL RIO AÑO 1604” y más abajo, “HIZOSE EL PUENTE NUEVO AÑO 1607”

Detalle de la Tabla Gótica lineal con las frases grabadas. 
Autor de la foto: Ernesto Baringo Jordán.

Éste dato me llevó a interesarme por el llamado puente de Castro, pues me impactó la noticia de que un puente construido en ese punto, sólidamente asentado y a una importante altura sobre las aguas del Ésera, pudiera ser arrastrado por éste. 

Me ha interesado exponer al principio las características de nuestro río y particularmente las de sus grandes avenidas (conocidas), para que no tengamos ninguna duda sobre el dato  de la tabla gótica y poder afirmar, que en el llamado “Puente del Diablo” existente aguas abajo, cuyo arco de mas de 20 metros de luz se eleva 13 metros sobre el río, sus elevados arcos laterales, actuaron de aliviaderos en más de una ocasión.
 

Diseño de Ernesto Baringo Jordán.
Si miramos el arranque, en su lado izquierdo, del arco principal del Puente de Castro, observaremos que está asentado sobre los restos de un arco anterior que se iniciaba justo encima de la roca y que por lo tanto tenía una menor altura sobre el cauce; con mucha seguridad, son los restos del puente que se llevó el río Ésera en el año 1604. Desconocemos, si como el actual, también tenía dos arcos y en su caso, el tamaño del segundo.

Partiendo de la hipótesis de que el puente que hoy conocemos fue construido en el año 1607, comprobamos que su arco principal  tiene 9,30 metros de luz y que se eleva 24 metros sobre las aguas bajas del Ésera. Apoya sus primeras dovelas del lado izquierdo, sobre los restos del arco del puente derruido, ganando casi metro y medio de altura sobre el río y en el lado derecho sobre una pila de cuidada construcción con su correspondiente tajamar, que también llama la atención, pues sería fácil pensar que a esa altura no era necesario proteger la pila de los empujes del río. A continuación, y fuera de lo que podríamos considerar el cauce principal del río, se construyó un segundo arco de 8,80 metros de luz que arranca de la pila central y de la roca madre de la margen derecha –en la grandes crecidas, este arco, actuaría como aliviadero-. La plataforma de este puente sería prácticamente horizontal –con ligera pendiente hacia los extremos para sacar aguas- y su anchura total de 3,50 metros que quedaría reducida a poco más de 2,50 metros por los petriles. Los mechinales y encajes para las tornapuntas en los que se apoyaron las cimbras para construir –tanto el primer arco como el actual-, los podemos observar en el arranque del lado izquierdo del arco principal.

Como en otros puentes, las partes más cuidadas de la obra fueron los arcos –aquí más el principal- y la pila, que fueron construidos con pequeños sillares de irregular tamaño. El resto de la obra fue hecha con sillarejo.

Este puente tiene signos evidentes de que fue reformado a principios del siglo XX, y las principales actuaciones de refuerzo consistieron en la supresión de los petriles –que daban protección a las personas y animales que transitaban por él- y que fueron sustituidos por unas barandillas de hierro con uniones roblonadas, con ello consiguieron aprovechar toda la anchura del puente; la plataforma del puente se conformó con una losa de hormigón. Esta actuación pudo llevarse a cabo con motivo de la construcción del azud y la toma del Canal de Aragón y Cataluña, por lo tanto, antes del año 1906.

El puente merece la atención de las administraciones públicas competentes (Confederación, Gobierno de Aragón, Comarca, Ayuntamiento), siendo urgente la eliminación de la vegetación que crece sobre él y el evitar que el agua se encharque sobre esta construcción, que tiene un indudable interés, y que está siendo abocada a la ruina.


LUMBIERRI

LUMBIERRI, UNA INTERESANTE EXCURSIÓN


Autor del artículo: Rafael Franco Suiles 

Artículo publicado en la Revista“Historias d´aquí” Nº1, Noviembre de 2010. Revista editada por la Asociación Cultural de la Puebla de Castro y que dirige Rafael Franco Suiles.


 Desde la recta de la Carretera del Lago Barasona, dirección Barbastro, y antes de entrar en los túneles, podemos ver en la zona del Mon, y en una cortada,  mimetizada con la roca, una ermita. Esta ermita podríamos decir “gemela” con la de San Román de Castro, se trata de San Martín de Lumbierri.

A la derecha, San Martín de Lumbierri, a la derecha, San Román de Castro.
Autor de la foto: Rafael Franco Suiles

Para llegar a la ermita, cogemos la carretera de los túneles, dirección Benabarre, y en seguida que se acaba el doble carril para adelantar, a la izquierda existe un camino donde se puede dejar el coche.

Plano de subida a la ermita de San Martín de Lumbierri. Autor: Rafael Franco Suiles

Desde donde dejamos el coche,  atravesando la carretera, es donde nos debemos situar para comenzar el recorrido.
Desde allí, vemos un barranco/canal  en forma de V  mas pronunciado en su vertiente derecha en la que, en la arista rocosa, se sitúa la ermita. Por esa razón recomendamos empezar la subida por la vertiente izquierda, menos escarpada y sin tanta maleza. Aunque no existe un sendero señalizado, este tramo del camino es bastante sencillo.

San Martín de Lumbierri. Autor de la foto: Rafael Franco Suiles

Posteriormente y una vez alcanzada cierta altura, y a voluntad del senderista, ya que no hay camino, se pasa a la vertiente derecha donde se encuentra nuestro objetivo. Es una subida con dificultades como hemos dicho por la pendiente y maleza, que tal como te vas acercando a la arista, se complica más.

Puerta principal de San Martín de Lumbierri. Sobre el peñasco del fondo, San Román de Castro.
Autor de la foto: Rafael Franco Suiles.

Se llega a la Iglesia por el lateral donde se encuentra la espadaña, donde estaban las campanas, debajo de la cual hay una puerta por donde entramos. Una vez dentro, vemos que solo se mantienen en pie las 2 paredes que se ven desde la carretera y una buena parte del ábside. 

Espadaña de San Martín de Lumbierri. Autor de la foto: Rafael Franco Suiles.

Desde allí tenemos unas vistas impresionantes de La Puebla, Castro, Barasona, El Pueyo, El Congosto y Los Pirineos.

Vistas del Congosto de Olvena desde San Martín de Lumbierri.
Autor de la foto: Rafael Franso Suiles

Vistas del Pantano de Barasona desde San Martín de Lumbierri.
Autor de la foto: Rafael Franco Suiles.

El tiempo aproximado de la caminata es de 1 hora, 1 hora y cuarto, de subida, y ¾ de hora de bajada.
La dificultad es media, por lo escarpado del terreno y por la maleza, especialmente el último tramo.

Antonio Garcia Omedes realizó un estudio detallado del Templo de San Martin de Lumbierri que pueden consultar clicando sobre el siguiente título:


POSIBLE ASENTAMIENTO CELTÍBERO EN EL ACTUAL EMPLAZAMIENTO DE LA PUEBLA DE CASTRO

¿HUBO UNA URBE DE LA PUEBLA, CELTIBERA?



Autor del artículo: José Luis Espurz Espuña

Artículo publicado en la Revista“Historias d´aquí” Nº1, Noviembre de 2010. Revista editada por la Asociación Cultural de la Puebla de Castro y que dirige Rafael Franco Suiles.



Ahora que han encontrado nuevos tesoros ocultos en Labitolosa, tanto ciudad romana como fortificación musulmana; ahora que Castro cumple años como monumento nacional… quiero hacer una reflexión sobre la génesis de La Puebla de Castro.

Este conjunto de viviendas, esta urbe ¿de dónde ha salido? A bote pronto se dice que es un recinto medieval. No voy a entrar a discutirlo, pero hace días que me da vueltas en la cabeza una posible teoría: La Puebla de Castro como asentamiento celtíbero. No dejamos de estar entre los “Iaccetanos” y los “Cerretanos” que eran pueblos prerromanos de Aragón.
Poblado cerrado de Castellar de Arévalo en Soria

Me explicaré. Según dicen los entendidos en los siglos V y IV a.C se utilizó el castro como único sistema de hábitat y estructura social y de control territorial que generó un nuevo tipo de urbanismo. Este se caracterizaba por ser un poblado cerrado, que consiste en construcción de casas rectangulares con medianiles comunes dispuestas con sus muros posteriores con función de muralla, a ser posible sobre un cantil o borde de pendiente, dando la puerta hacia un espacio central o posteriormente longitudinal que a su vez ésta “calle” puede dar lugar a estructuras más complejas y evolucionadas.
Planta de Numancia

Los castros tipo “poblado cerrado” han podido llegar hasta nuestros días, de hecho compararemos la estructura del casco antiguo de La Puebla con otras urbes declaradas celtíberas.

La ubicación recurrente de los castros permite identificar una misma y primitiva estructura socio-económica y de organización territorial, mantenida casi sin cambios hasta la  actualidad. El territorio circundante ofrece varios tipos de utilización, pero casi siempre la misma catalogación: huerto, pastos, tierras de labor y bosques.

Dice Almagro-Gorbea que “junto al pueblo, como parte de la unidad doméstica y al cuidado de las mujeres, están los huertos… regados por fuentes, arroyos o pozos”. También las labores próximas se cercan con muros de piedra seca que en su mayoría de casos era para deslindar propiedades, más que para protegerlos de los animales.

Si reflexionamos sobre lo dicho, podemos crearnos una imagen en la cabeza que se puede aproximar a La Puebla. Veamos unos ejemplos y comparemos.

Asentamientos clasificados como prerromanos:


Casco antiguo de La Puebla de Castro:

Casco antiguo de La Puebla de Castro.

No obstante también dice el propio Almagro-Gorbea que estos asentamientos prerromanos no varían ni en tamaño ni en número respecto de la época medieval.

Hecha la comparativa visual del plano de planta, apreciamos el parecido urbanístico estructural de calle central y/o plaza.

Dejando el urbanismo y en lo que se refiere a estructura social prerromana, creo que también nos reconoceremos.


Vecino, era el que tenía un “hogar”, unidad formada por casa, corral, era y huerto.
Todos los de una casa recibían un mismo nombre, generalmente un epíteto o apodo que se heredaba durante 4 ó 5 generaciones y que los unificaba frente a los demás.
El cabeza de familia actúa como “vecino” a efectos administrativos. Al casarse pasa a vivir en casa diferente y pasa a considerarse vecino.

En conclusión creo que La Puebla de Castro bien merece este tipo de reflexiones puesto que normalmente los asentamientos, al igual que las iglesias se superponían unas sobre otras y por tanto en nuestro caso, si bien no confirmado, pudiera ser que antes incluso de Labitolosa, hubiera un pequeño asentamiento y éste, estuviera en La Puebla.   

Para escribir el artículo he consultado la Enciclopedia Aragonesa (monográficos de Los Pueblos Prerromanos en Aragón) y El Urbanismo de la España Céltica de Almagro-Gorbea.

COSAS DE LA VIDA

COSAS DE LA BIDA
Paco Bruballa


Autor del poema: Francisco Bruballa Angusto ("Paco Bruballa")

Publicado en el Libré de las Fiestas de La Puebla de Castro año 2012 y en la Revista Historias d'aquí Nº2 año 2011, editada por la Asociación Cultural de La Puebla de Castro.


 
Cuan ba i ta Zaragoza
pa traballá en una compañía,
paezeba que al fin del mundo
eba marchau aquel día.
Pues el biaje que ban  fe
yo y otro que tamé beniba,
ba sé tan llargo y pesau
que mos ba costá t´ol  día.
A Barbastro  en  coche correo
y allí ban  cogé “la burreta,”
que mos ba llebá asta Selgua
a òne  ban  saca la ziambrera.
Me paeze que eban las cuatro
de la tarde mas u menos,
cuan ba llegá el tren correo
y chino-chano a Zaragoza lleguemos.

El río Ebro a los pies de la Basílica del Pilar de Zaragoza.
Autor de la foto: Pedro Bardaji Suarez

Y to esto que aquí e contau
e perque ahora quiero que beigán
como según pasa el tiempo
las cosas y la bida an iu cambián.
Torná t´al pueblo eba y e una cosa
que a toz mos a fecho siempre
una ilusión tan grandiosa
sin la que no podeban pasá.
Muchos ta la misma casa
otros que sen e´n a´n comprau
tornada los biejos t´al llugá
ya dispues de jubilaus.
El que tiene güerto el traballa,
esto el fan de capricho,
se bibe ben con la paga,
qui l´ eba de aber dicho.
Tame yo boi a contantos
lo que pasa en esta bida,
pa beyé si mos enterán
de que e un poco de mentira.
Ala benga a guardá euros,
ala benga a discutí
con parientes y bezinos,
pa  tene-mos que morí.
Mos marchán d´este mundo
sin tené agarradero,
y  aquí se mos quedá tó,
intereses y dinero.
Per  ixo mismo, señores,
en poco rato les digo:
pa t´ol  tiempo que bibín
en de sé mas comprensibos.
Sin come-lo ni bebe-lo
te sale el colesterol,
adios pastels, adios tozino
y adios a podé bebé alcol.
Tamé poden tené el sida
una enfermedá muy gorda,
y aunque seiga así tan mala
pues un poco está de moda.
Ixo de l´azido urico
tamé  dizen que e mui malo,
el que tiene ixa desgrazia
tratamiento y aguantá-lo.
Tenén tamé depresións,
que mas bale no pensá,
a tomamos las pastillas
y sin ganas de marchá.
Los que  salen  diabéticos,
tamé güena lotería,
pues ay que llebá regimen
y una indizión cada dia.
La enfermedá de cánzer
pues tamé e orrorosa,
con to lo que en prosperau
y se puede fe poca cosa.
Pue que se llame anoresia
la enfermedá de no comé,
que se quedan flacos, flacos,
casi siempre la mullé.
Los que abusan de mullés,
perque ixo sí que está mal,
después  bienen alegan
que e un enfermo secsual.
El bingo y las maquinetas,
otra enfermedá biziosa,
ixa se la buscan ellos,
ya no faltaba otra cosa.
Aunque pasen estas cosas
cada dia, grazias a Dios,
e´ nai mas adelantos
y los medicos el fan to mejor.
Mos tenén que dá cuenta
d´estas trazas de bibí,
damos mas bezes la mano
y en la calle a sonreí.
Los que tienen  buena salú
y abundanzia pa gastá,
que no abusen ni presuman,
las cosas pueden cambiá. 

La Puebla de Castro con el Turbón al fondo.
Autor de la foto: Antonio Ortiz García

Algunas de las enfermedades
que se mos han presentau
ninguno las conozeba
en los zincuenta años pasaus.
Tampoco antes teneban
tantos medios ni cuidau,
pues alguno se moriba
sin abé-se bisitau.
Desde fa cuarenta años
el que a queriu traballá,
tiene mas de lo que esperaba
y no mos podén  quejá.
Una casa ben  acomodada
y asta con calefaczión y baño,
maquinas pa llaba y fregá
y  la  nebera llena t´ol  año.
Además de t´o estas cosas
que mos  fan bibí muy ben,
algunos tienen chalés
y casi toz un buen coche.
Nay algunos que s´el gastan
antes de aberlo ganau,
i si bel agüelo protesta
le dizen que e retrasau.
Que si sacan un préstamo
pa marchá de bacazions,
u los domingos a esquiá…
fa falta tené cojons.
El que tiene muchos dinés
y no se quiere fe viejo
con la zirujía estética
a modifica-se el pellejo.
Las modas d´estos tiempos
mas se nota en las mullés,
ban muy curtas, tamé llargas
y el pantalón rompiu aldredes.
Bestidos con una manga
u escote de medio lau,
dispues acaban en picos
con rajas u esfilorchaus.
Las que llaman minifaldas
son curtetas y  mui justas,
yo no se perque será
pero ixas a yo me gustan.
Otra cosa tamé pasa
con los tiempos tan cambiaus:
menos chobens en las misas
y mas per la calle abrazaus.
Y muchas otras cosas dirén,
ahora ta Zaragoza se ba en un jesús,
con los cochazos que nai,
un par de oras si una miajeta corrén.
Y sin pasá ni frío ni caló en el biaje
ni en inbierno ni en berano,
que ya mos en  preocupau
en  el coche de arreglalo


UN PUEBLENSE EN LA RUTA QUETZAL

Autor del artículo: Pedro David Bardaji Miguelez
  Artículo publicado en la Revista “Historias d´aquí” Nº2, Noviembre de 2011
Revista editada por la Asociación Cultural de la Puebla de Castro
 y que dirige Rafael Franco Suiles


Soy Pedro David Bardají, hijo de la Puebla de Castro de casa Romeu, durante el verano de 2011 he vivido la aventura de mi vida pasando 35 días entre Perú y España de la mano de la Ruta Quetzal. Otra pueblense, hace 10 años, tuvo también el privilegio de participar en esta aventura de élite, mi prima Laura Ciria Suarez, de casa el Tejedor (Tixidó).



Pero, ¿qué es esto de la ruta?
Itinerario de la ruta por el Perú


     Hace unos 30 años, el famoso aventurero Miguel de la Quadra-Salcedo, sugerido por el Rey de España, decidió desarrollar un programa con el objetivo de consolidar, a través de los jóvenes de la ruta, los nexos de unión de la familia de naciones iberoamericanas y de más países de habla hispana. De este sueño nació la Ruta Quetzal.




Itinerario de la ruta por España
 La “ruta” es principalmente un viaje iniciático en el que se mezclan cultura y aventura. Una experiencia formativa en la que los participantes (o “ruteros”),  además de ampliar conocimientos, desarrollamos un espíritu de cooperación internacional, creando así una escala de valores más autentica.  

     Mi relación con la Ruta Quetzal se remonta a mi infancia cuando, con unos siete años, la veíamos en familia por televisión. En ese momento, aunque yo no estaba muy seguro, mis padres me dijeron: “Si quieres ir, irás”. Mi trabajo me ha costado pero, diez años después, ya puedo decir que soy rutero.

          A principios de este año vi las bases y me decidí a participar. De entre los temas que me proponían elegí la cultura Moche, anterior a los Incas; y construí un juego de mesa, porque me pareció la forma más didáctica de transmitir toda la información que había buscado.


Juego de Mesa creado por Pedro David para participar en la ruta Quetzal

          Quedé preseleccionado y, tras una entrevista en la Universidad Complutense Madrid, fue confirmada mi participación. Iba a ser uno de los 225 expedicionarios de 54 países diferentes que vivirían La aventura de Martínez Compañón, del desierto de Moche a la selva amazónica.

Llegando a Madrid para iniciar la ruta.

Hasta el momento de partir, las horas fueron pasando muy lentamente. El 15 de junio, fui a Madrid equipado con los materiales que me habían enviado (mochilas, ropa, botas…) y me reuní, en primer lugar, con los otros 3 ruteros aragoneses. Aunque todos estábamos un poco perdidos, ese día nos enseñaron a montar las tiendas y conocí a mis compañeros del grupo 11, con los que iba a convivir durante 35 días.


Llegada al aeropuerto de Lima (Perú)

Al día siguiente, cogimos un avión a Lima (Perú) donde fuimos recibidos por Miguel de la Quadra-Salcedo y por el mismísimo presidente del Perú Alan García.


Recibimiento en Lima

Recibimiento del Presidente del Perú Alan Garcia

Recibimiento del Presidente del Perú Alan García

Tiempo libre para recorrer Lima.
          Perú es como un sueño hecho realidad y vivirlo en compañía de otros ruteros es una experiencia que guardo en el alma. Hicimos de todo: vimos museos, caminamos por la selva, cruzamos el desierto, asistimos a conferencias, visitamos el santuario de Pachacámac, dormimos en la playa, subimos a Kuélap (a 3.000 metros de altura) con una vista espectacular, serpenteamos hasta la catarata de Gocta (la tercera más grande del mundo)… ¡toda una aventura!





Catarata de Gocta

Marcha hacia la catarata de Gocta

Llegando a la catarata de Gocta

Pedro David en la catarata de Gocta

Iniciando la marcha hacia la fortaleza de Kuelap

Camino de la fortaleza de Kuelap

Camino de la fortaleza de Kuelap

Camino de la fortaleza de Kuelap

En la fortaleza de Kuelap

En la fortaleza de Kuelap

Ensayo del Coro en la fortaleza de Kuelap

Campamento en la fortaleza de Kuelap




Puesta de sol en la fortaleza de Kuelap

Ritual en el santuario de Pachacamac, con hojas de coca

Rituales Moche en la playa de Huanchaco

Hemos construido un caballito de totora

Campamento en la playa de Huanchaco vigilado por policía

Conferencia en la Huaca del Brujo

Puesta de sol en la Huaca del Brujo

          Uno de los lugares que más me impresionaron fue la visita a la tumba del Señor de Sipán, el descubrimiento arqueológico más importante después de la tumba de Tutankamón. El Señor de Sipán, alto dignatario de la cultura moche, sobre la que hice mi trabajo para la ruta, fue enterrado en Huaca Rajada (un monumental templo de adobe) junto a un séquito de 8 personas: su esposa, dos mujeres jóvenes, un niño, un jefe militar, el portaestandarte, el vigía, el guardián de la tumba y además, dos llamas y un perro.


Tumba del Señor de Sipan

Charla de Walter Alva, arqueólogo descubridor de la tumba del Señor de Sipan.

Los seis aragoneses que participan en la ruta, dos monitores y cuatro ruteros.
Realizando un taller de arqueología.

          Tras quince maravillosos días en Perú regresamos a España, a seguir viviendo experiencias: visitamos Segovia, subimos el puerto del Reventón, estuvimos en Navarra durante San Fermín visitando el Parque Natural de Urbasa, embarcamos en el Buque “Castilla” de la Armada y pasamos allí varios días. A bordo del barco visitamos Bilbao, Portugalete, Santander (dónde celebré mi cumpleaños con mis compañeros y disfrutamos de la belleza de la Ruta del Cares que atraviesa los Picos de Europa), Avilés (y el Centro Niemeyer), Marín (en el que nos reunimos con los Príncipes de Asturias) y  Lisboa. Después, volvimos pasando por Trujillo a Madrid.


Los ruteros llegan al aeropuerto de Madrid desde Lima.

Visita al Palacio Real de Madrid

Subida al puerto del Reventón en Segovia.

Pedro David en Segovia.

Lancha de embarque al buque Castilla

Foto de grupo en el buque Castilla

Desembarco del buque Castilla

Encuentro de los ruteros con los Príncipes de Asturias en Marín.

Encuentro de los ruteros con los Príncipes de Asturias en Marín.

Visita al centro Niemeyer.

Marcha por la ruta del Cares y Picos de Europa.

Marcha por la ruta del Cares y Picos de Europa.

Marcha por la ruta del Cares y Picos de Europa.

Conferencia en la iglesia de Fitero.

Charla en la iglesia de San Nicolas de Bari en Gordexola.

          Tras una emotiva entrega de diplomas en la Universidad Complutense, llegó el día 20 de julio, el día de decir adiós. Fue muy duro. Atrás quedan días inolvidables, cargados de gran intensidad. Momentos que han dejado en mí una huella indeleble. Personas de todo el mundo que te marcan en el corazón. Instantes muy especiales que recuerdo con los ojos envueltos en melancolía. La ruta es una experiencia única.


Torre de Belem en Lisboa

Baño en el Atlántico, en Lisboa.

Participar en esta aventura es algo que personalmente recomiendo. ¿Queréis saber por qué? ¿Por qué ser rutero?
Porque aprendes a ser mejor persona.
Porque no hay ningún día que te acuestes sin haber hablado con tres acentos diferentes.
Porque en caso de necesitar ayuda, sabes que todos te la van a ofrecer.
Porque es genial ver la cara de la gente cuando ve a una fila de 300 chavales andando con una mochila más grande que ellos en la espalda, con cara de desesperación y aún así hablando de buenas.
Porque te abren la mente y te enriquecen las diversas culturas que se visitan.
Porque cantar en medio de la selva o en casa del embajador no tiene precio.


Pedro David conversando con Miguel de la Quadra-Salcedo.
 Porque aquel verano cambió mi vida…
…y porque si la vida es el camino, la ruta es un atajo.




Haciendo clic sobre las palabras siguentes escritas en rojo pueden consultar un video sobre el trabajo que Pedro David presentó para participar en la ruta:
                                   JUEGO DE MESA LEGADO MOCHE







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