Dª. Julia Arnal Torres, viuda de D. José Suárez Portella, falleció en La Puebla de Castro el día 30 de junio de 2016, a los 100 años de edad.
Julia Arnal Torres de Casa Bortolo junto a su esposo José Suárez Portella de Casa Suárez.
Sus apenados hija Nuria Suárez Arnal, hijo político José Juni Pijuan, nietos Daniel, Mario y Nuri, biznietos Daniel, Emma, Ares y Liam, sobrinos, primos y demás familia, agradecen su recuerdo y oraciones.
Julia Arnal Torres a sus 100 años de edad.
El poema siguiente fue leido por su autora, Serafina Suárez Salamero, prima de Julia Arnal, al finalizar la Misa de funeral de Julia Arnal Torres, en la Iglesia Parroquial de Santa Bárbara de La Puebla de Castro, el 1 de Julio de 2016.
PARA TI QUERIDA JULIA
Ya te ha llegado la hora,
ya te ha llegado el final,
con mucha paz y sosiego
te has ido a la eternidad.
¡Qué felicidad la tuya!
es muy grato el recordar
la vejez que tú has tenido
llena de amor y piedad.
Los cuidados de tu hija,
el Juni colaboraba,
tus nietos te
veneraban
y todos, como una piña,
su cariño te demostraban.
Y qué contenta que estabas
cuando te íbamos a ver,
tu voz estaba apagada
pero dabas, en silencio,
una sonrisa expresada.
Foto aérea de Casa Suárez de La Puebla de Castro.
Recordándote con mimo
antes de tu enfermedad,
¡qué guapa, qué tiesa, qué bríos!
complementos que
embellecen,
complementos… que se van.
Tu carácter yo quisiera destacar,
eras sincera, eras leal,
a nadie criticabas, amabas la bondad.
Nunca salió de tus labios
una palabra mal dicha,
tenías clase, armonía,
y tenías… simpatía.
Qué habilidades ponías
en las labores que hacías,
y en trabajos manuales
hiciste tú, maravillas.
Bordado realizado por Julia Arnal a sus 14 años de edad.
Pero la vida es así,
nos enseña cada día,
si ayer estabas
brillando
hoy estás triste y
sombría.
Hace creo que diez años
te llegó la enfermedad,
el párkinson destructivo
se apoderó sin piedad.
Ahora, ya estás en la gloria;
como el coser en tu vida
era tu prioridad,
le confeccionas un manto
a la Virgen del Pilar,
y te acogerá en su seno
y te dará mucha paz.
Y tu estrella brillará
con gozo y con alegría…
con el cariño de todos,
¡recibe mi despedida!
Placa conmemorativa de los 100 años de Julia Arnal Torres.
Serafina Suarez Salamero. Con 86 años de edad. Año 2015.
ESTA ES MI HISTORIA...
Autora del artículo:
Serafina Suárez Salamero
Serafina Suarez Salamero nació el 11 de Abril de 1929 en Casa Romeu de La Puebla de Castro.
En Mayo de 2003 escribió, en prosa
poética, el relato de su vida que aquí presentamos.
Las fotografías son propiedad de Casa Romeu. Si desea verlas a mayor tamaño clique sobre las mismas.
Puede
escuchar el texto
completo,leído porSerafina, haciendo clic sobre el signo
del triángulo del reproductor siguiente:
ESTA
ES MI HISTORIA, mi historia sin reservar. Es muy triste al
empezar y feliz… al terminar.
Casa Romeu. En ella nació y toda la vida ha vivido Serafina Suárez Salamero.
Mi signo es Aries y la verdad, me gusta la atención llamar. Era un 11 de Abril de una primavera hermosa y yo nací… como una rosa.
Serafina
Suarez Salamero con 1 año de edad. Año 1930.
Mi
niñez un tanto triste me es difícil olvidar. MiMadre murió muy
joven, no la pude disfrutar. Recuerdo su sufrimiento y su larga enfermedad, una
horrible hidropesía, entonces muy difícil de curar.
Foto de
Boda de Josefa Salamero Raso y Pedro Suarez Serena, padres de Serafina Suarez
Salamero.
Mi
Padre estuvo en la cárcel seis años, ¡que atrocidad, que
injusticias cometían solo por un ideal!
Josefa
Salamero Raso y Pedro Suarez Serena durante su viaje de novios en Tarrasa. Pasean
con la tartana de Jaime Ballará. Jaime Ballará estaba casado con Josefa Suarez
Serena (natural de La Puebla de Castro y hermana de Pedro Suarez), tenían una Vaquería en Tarrasa y repartían la
leche por la ciudad con esta tartana.
Nuestra casa estaba entonces en
una lucha infernal, tía Cándida, tío Gregorio… con unas riñas constantes
que a mí me hacían temblar.
Lo que más siente mi alma… que nunca pude jugar. Las otras niñas
jugaban y yo, a mis diez años de edad tenía que hacer la cena y tenía que
fregar. Es triste, es realidad.
Tuve un hermano, Isidré, era
tanto su saber que a sus tres años cumplidos dicen, sabía leer. Joaquín de Lapallarola era su amigo
ideal y recuerda que en la escuela, como él no había otro igual.
Serafina
Suarez Salamero junto a su hermano Isidro Suarez Salamero.
A los ocho años cumplidos el
Señor se lo llevó. Un veintiuno de Enero
andaba con “la rodeta” y en “el Royal” se cayó. No pudo salvarlo nadie. ¡Con
qué llanto nos dejó…!
Mi
Padre estaba en la cárcel y miMadre ya murió, ya pueden imaginarse
como me encontraba yo.
Ya la vida transcurría con
alguna novedad, mi Padrevolvió a casarse, tía Cándida merecía recibir su lealtad… tantos años que la pobre
también tuvo que luchar y su vida ilusionada tuvo que sacrificar, quedándose
con nosotros y la casa continuar.
Tío
Gregorio estuvo ciego 18 años,
pero ciego de verdad, y aunque algunas rarecillas le tuve que soportar, pues se
iba por las casas que le dieran de merendar o en otras casas pedía una copa de
coñac, yo, aunque ya lo sabía, me tenía que aguantar, en el fondo lo quería, lo
quería de verdad.
Y si veinte años volviera con
su ceguera a pasar, lo digo con toda el alma, ¡lo volvería a cuidar!
Gregorio
Salamero Raso (Tío Gregorio).
Cuando quería asearlo, que era
mi prioridad, se enfadaba y me decía alguna barbaridad. Pero luego arrepentido
se me ponía a llamar: “¡Serafina ¿dónde
estás? Tu eres la dueña de casa sientes… no lo vayas a olvidar, que eras hija
de mi hermana y tu Padre vino a heredar!”
Cuánto quería al “mocé”, como le solía llamar, y todas
las mañanitas cuando lo iba a levantar lo primero que decía: “¿y el mocé… cuándo vendrá?”.
Gregorio
Salamero Raso (Tío Gregorio) asistido por su sobrina Serafina Suarez Salamero. Año
1985.
Murió a los 98. Pero quién iba
a esperar, con las desferras que hizo, a esa edad poder llegar. Una anécdota
curiosa me queda por explicar, qué estómago que tenía, pero qué barbaridad, se
comió un ciento de naranjas un día primaveral, empezó en “las Sucarradas” y
terminó en “el Royal”.
Al famoso tío Toné, no lo vamos a olvidar. Era corto de estatura, un metro…
un poquito más. Pero fue un aventurero.
En sus años de mocedad se marchó a Francia, a Cuba, Puerto Rico y Panamá. Pasó
sus calamidades y, yo creo recordar, con cinco huevos diarios se solía
alimentar.
Antonio
Salamero Vidal (Tío Toné). Foto tomada en el Portal (Plaza de la Cruz) el año
1962, contaba 91 años de edad. Tío Toné Falleció un año después, el 3 de Abril
de 1963.
En sus 18 años que tardaba en
regresar, no escribió una sola carta y llegó
sin avisar, con un sombrero de copa y un traje sin abrochar, una camisa sin
cuello y una muda sin llevar.
Era famoso en el pueblo, pues
todos recordarán, forastero que venía, allí se iba a preguntar. Y también hablaba solo, era su debilidad, el
silencio le escuchaba, su conversación llevaba y nadie le contrariaba.
Mi
Padre fue un hombre bueno, inteligente, muy sabio y trabajador,
al mismo tiempo, un Señor. Murió a los 91. Estaba sordo también, pero eso no importaba, su vida compaginaba, él tocaba la guitarra, le gustaba leer y
su paseo diario no se dejaba perder.
Pedro
Suarez Serena camino del huerto de La Reguera pasando por la Urbanización Lago
de Barasona (El Campin). Año 1978.
Tuvo una muerte feliz. Era
digno de admirar, con todo lo que sufrió, perdonó…, pero nunca olvidó.
De
izquierda a derecha, Serafina Suarez Salamero, su marido Gregorio Bardají
Cajigos y Pedro Suarez Serena (padre de Serafina). Año 1974.
A mí me faltan palabras para
poder expresar lo mucho que lo quería, y dice mi corazón que no pasa un solo
día que recuerde su memoria con cariño y devoción.
Me
voy a ir desplazando de mi vida familiar, y ya me voy acercando a mi vida
personal.
Voy
cumpliendoquince años y
también los dieciséis. ¡Ilusiones y alegrías se suceden por doquier! Soy un
poco coquetuela y, no lo puedo negar, van saliendo pretendientes, pero uno muy
especial.
Serafina
Suarez Salamero con 22 años de edad.
Han pasado muchos años y jamás
olvidaré el año 45, bailando “Recuérdame”.
Y va mi vida cambiando y me tengo que casar, como soy hija
única, la casa no la puedo abandonar, y tengo que renunciar a mis ilusiones
vanas que tanto me hicieron soñar.
En Tarrasa yo pasaba temporadas de alegría y de ilusión. ¡Qué familia
tan querida, tan alegre y de tanta comprensión!
De
izquierda a derecha, Pedro Suarez Serena (padre de Serafina; casado en segundas
nupcias con Cándida Salamero Raso, hermana de la primera mujer de Pedro Suarez),
José Suarez Portella de Casa Suarez
junto a su mujer Julia Arnal Torres, Cándida Salamero Raso (tía Cándida,
segunda madre de Serafina), Josefa Suarez Serena (tía Josefa, hermana de Pedro
Suarez Serena, casada en Tarrasa con Jaime Ballará), Serafina Suarez Salamero,
Ignacia Lacasa Tellet de Casa el Tejedor (mujer de Jaime Suarez Portella).
Delante, agachada, la niña Lourdes Suarez Lacasa (hija de Ignacia Lacasa y de
Jaime Suarez). Detrás, el coche con el que los Ballará vinieron desde Tarrasa a
La Puebla de Castro. Foto tomada en el Portal (Plaza de la Cruz) junto a la era
Tomasa. Año 1960.
Por fin llegó mi destino, un
destino excepcional, un amor llamó a mi puerta, no lo pude despreciar. Era Gregorio. Era tan guapo, tan cariñoso y
leal que en poco tiempo ya supo mi corazón conquistar.
Gregorio
Bardaji Cajigos.
Pasamos algunos años con
conflicto familiar y tuvo que demostrarme que me quería de verdad.
Serafina
Suarez Salamero y Gregorio Bardaji Cajigos, de novios, bailando enamorados.
El 29 de Diciembre se celebró nuestra
unión, en el Pilar de Zaragoza,
allí nuestra bendición. De nuestro viaje
de novios pocos pueden presumir, con cuarenta y cinco días… ya se puede ser
feliz. Al regreso de este viaje, en el Barrio, nos estaban esperando treinta
personas queridas… me emociono al recordarlo.
Boda de
Serafina Suarez Salamero y Gregorio Bardaji Cajigos en la basílica del Pilar de
Zaragoza. A la derecha de los novios, Amalia Cajigos Subirá (madre de Gregorio)
y Pedro Suarez Serena (padre de Serafina). Año 1963.
Serafina
Suarez Salamero y Gregorio Bardají Cajigos.
Y para el 15 de Octubre, qué fecha tan señalada, nace nuestro hijo Pedrito, ya está nuestra sed
calmada.
Serafina
Suarez Salamero levantando en brazos a su hijo Pedrito. Año 1965.
El niño crece feliz, hace feliz
nuestra unión, y pudimos asistir a su Primera Comunión.
Serafina
Suarez Salamero y Gregorio Bardaji Cajigos junto a su hijo Pedrito. Domingo de
Ramos del año 1971. Foto tamada en la C/ General Prim de La Puebla de Castro; al fondo, Casa Nasarre y el Bar del Ros.
Los años iban pasando, se fue a
la Universidad y, como es ley de la vida, se empezaba a enamorar. Allí conoció
a Miryam, allí conoció a su amor, es
una chica de prendas, una chica superior.
Serafina
Suarez Salamero, a la derecha, junto a su nuera Miryam Miguélez Fernández. Año
1992.
Se casaron, son felices y viven
con ilusión. Tienen un niño precioso
que llena su corazón.
Delante,
Gregorio Bardaji Cajigos y Serafina Suarez Salamero, detrás, Miryam Miguélez
Fernández (nuera de Serafina y Gregorio) llevando en brazos al hijo Pedro David
(nieto de Serafina y Gregorio). Año 1995.
Voy a terminar mi historia con
esta breve canción: “tengo un marido
excelente que me da felicidad ¡porque el humor que yo tengo! se refleja… ¿no es
verdad?”
Serafina
Suarez Salamero mimando sus flores que lucen en la fachada de Casa Romeu. Junto a ella, su nuera Miryam Miguélez Fernández.
La Puebla de Castro. Mayo de
2003.
Hoja
manuscrita de Serafina Suarez Salamero con su peculiar caligrafía.
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emocionante historia de Amor de Serafina y Gregorio: