Translate

LA LUZ DE CRISTO SOBRE EL ALTAR DE CASTRO: DEL SIGLO XII AL SIGLO XXI

RAYO DE LUZ SOBRE EL ALTAR DE LA ERMITA DE SAN ROMÁN DE CASTRO. MÁGICO EFECTO DISEÑADO POR LOS MAESTROS DEL ROMÁNICO CONSTRUCTORES DEL TEMPLO.

Mariano Serena Samitier y Pedro Bardaji Suarez


Autor del artículo: Pedro Bardají Suárez

Autores de las fotografías:  

Mariano Serena Samitier y
Pedro Bardají Suárez.


 

Cristo afirmó: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida("EGO SUM LUX MUNDI QUI SEQUITUR ME NON AMBULABIT IN TENEBRIS SED HABEBIT LUCEM VITAE") (Evangelio de San Juan 8:12) 

Ermita de San Román de Castro (La Puebla de Castro)


Ermita de San Román de Castro. Al punto del día, y antes de iniciar la jornada laboral, los fieles asisten a misa. Los primeros rayos de luz de la mañana entran por las tres pequeñas ventanas del ábside (símbolo de la trinidad) y convergen bañando el altar, lugar y depósito de la divinidad. Allí se hace visible Cristo, la luz del mundo, una luz que va, poco a poco, avanzando por el presbiterio para, lentamente, expandirse por todo el templo, tocando e iluminando a los presentes. No hacen falta explicaciones, el efecto es impresionante, los fieles, arrobados, sienten la presencia tibia y luminosa de Dios, unos, de pie, inclinan la cabeza, muestra de respeto y adoración, y otros, se hincan de rodillas y rezan. 

A la derecha, Mariano Serena Samitier inclina la cabeza como signo espontáneo de respeto.


Este ritual del Siglo XII, cuyo efecto simbólico se perdió con la construcción sucesiva de dos retablos, el primero de estilo gótico lineal, año 1303, y el segundo de estilo gótico, año 1495 (actualmente en la iglesia parroquial de La Puebla de Castro), que cegaron el paso de la luz desde los vanos del ábside hacia el altar; dicho ritual, hoy, en el Siglo XXI, libre el ábside de retablos, vuelve a experimentarse con toda la magia y la fuerza de las que le dotaron, en su diseño original, los maestros del románico constructores del templo.



La iglesia de San Román de Castro, consagrada al culto cristiano el 1 de Febrero de 1120 por San Ramón de Roda, obispo de la Diócesis de Barbastro y Roda, se levantó siguiendo las directrices del arte románico, alineando el templo al eje Este-Oeste: en el Este la cabeza del templo, con el ábside; y en la pared Oeste, los pies de la iglesia, con la puerta principal de entrada.



El ábside apunta al Este porque allí está el oriente, el lugar donde nació Cristo y la zona del horizonte por donde cada mañana nace la luz y se alza para vivificar el mundo. 



La puerta principal de acceso, en el muro Oeste, representa la frontera entre el mundo de la oscuridad y el mundo de la luz. El Crismón, sobre esta puerta, señala que aquí habita Cristo, principio y fin de todo; este es su templo, la casa de Dios en la tierra.

Crismón o Lábaro de Constantino sobre la puerta principal de entrada a la Ermita de San Román de Castro. Interpretación del símbolo: Cristo es el Principio y Fin de Todo. XPS son la abreviatura del la palaba Cristo en Griego, las dos primeras letras y la última. Las letras A (Alfa) y (Omega) son la primera y la última letra del abecedario Griego. La letra A debajo de la letra S se ha interpretado como un añadido para resaltar el mensaje PAX, la paz de Cristo; otros autores ven un símbolo trinitario en las letras PAX, P de Padre, A de Hijo y X de Espíritu Santo. Finalmente el círculo es la figura perfecta, la totalidad.


Entrar en la iglesia simboliza, doblemente, el paso de la oscuridad a la luz. Primero: el acto voluntario de dejar atrás el territorio de los tres enemigos del alma (el mundo, la carne y el diablo),  para encontrar la paz y la luz en la casa de Dios. Segundo: el feligrés, tras cruzar la puerta principal, se topa con la Pila Bautismal, inicio del recorrido vital-espiritual del cristiano. Con el bautismo se abandonan las tinieblas y se renace a una nueva vida, el bautizado pasa a convertirse en hijo adoptivo de Dios y heredero de su reino. Cuando el feligrés moja los dedos en la pila del agua bendita y hace la señal de la cruz en su cuerpo, está evocando el recuerdo del bautismo, su condición de hijo de Dios, a la vez que se limpia y purifica para entrar en esta sagrada morada.



Una vez dentro del templo, avanzar por la nave representa el caminar por la vida. Sobre los fieles, la bóveda, símbolo del techo celeste y, a su frente, el semicírculo absidal, la cabecera del templo, el lugar sagrado donde se hace presente Cristo; espacio formado por: el ábside, reservado a la divinidad, y el presbiterio, delimitado por el arco triunfal, reservado al clero y oficiantes que intermedian entre lo humano y lo Divino. Allí está el final del viaje, allí se encuentra la luz que guía y todo lo ilumina



En el Audiovisual siguiente pueden disfrutar de una selección fotográfica sobre mágico efecto de los primeros rayos de la luz de la mañana iluminando el altar de la ermita de San Román de Castro.






¡¡ ÚLTIMAS PUBLICACIONES EN EL BLOG !!

Gifs Animados - Imagenes Animadas

¡¡ VERÁ QUE INTERESANTES...

NO SE LAS PIERDA !!